pamplona. El quinto encierro, protagonizado por los astados de la ganadería sevillana de Osborne, dejó un único herido. La carrera fue limpia en comparación con la del día de San Fermín. El pasado 7 de julio un astado de Marqués de Domecq pisó en el tobillo derecho a Francisco Javier Muñoz Aguado, de 48 años y natural de Pamplona. El accidente ocurrió en la mitad de la cuesta Santo Domingo. "Sentí mucha agonía al ver el toro. El animal se me echó encima y me pisó", dijo el herido de la capital navarra.
Francisco Javier Muñoz estuvo ingresado entre cuatro y cinco horas, y no culpa a nadie de lo ocurrido porque son cosas que pasan en la carrera. "Lo único que me fastidió es que fue el día 7 de julio y no he podido disfrutar más de las fiestas", lamentó.
El herido se siente afectado. "Es un dolor malo, como cuando te duele una muela. Tengo molestias que en el hospital no parecían tan fuertes. La herida más grande está entre el pene y el gemelo", explicó.
Francisco Javier lleva corriendo el encierro desde los 33 años y cuando lo piensa con la cabeza fría da gracias a Dios porque podía haber sido mucho peor.