valencia. El consejero de Infraestructuras y Transporte, José Ramón García Antón, defendió ayer la seguridad de la línea 1 de metro, donde el pasado 3 de julio se produjo un accidente que causó la muerte a 42 personas, en un pleno en el que los grupos de la oposición pidieron su dimisión y la creación de una comisión de investigación.
El titular de Transporte insistió en que el "único motivo" que explica el accidente fue el "exceso de velocidad", y calificó de adecuada la seguridad de la línea, mientras que la oposición pidió reiteradamente su dimisión y defendió que el accidente era "evitable" si en lugar de dar prioridad a las "obras faraónicas" se hubiera invertido en la seguridad en el transporte público.
Tras denunciar reiteradamente el "despiadado acoso político" al que se ha sometido al Gobierno valenciano y a su persona, el consejero rechazó que tenga intención de dimitir porque no ha existido "negligencia de ningún tipo", ya que el factor humano "no va a dejar de estar presente nunca, ni aún con el más perfeccionado y más automatizado sistema de circulación".
Respecto a la petición de la oposición para la creación de comisión de investigación, García Antón aseguró que la "aceptaría encantado", aunque precisó que ya se ha puesto en marcha una investigación judicial y otra interna en Ferrocarrils de la Generalitat.
El portavoz socialista, Joan Ignasi Pla, instó al consejero a que se reúna "con su propia conciencia", sea "consecuente como persona" y se "plantee su continuidad en el cargo", porque, según dijo, la conciencia "se debe anteponer a la disciplina del partido". >efe