pamplona. Pierre Achille Webó ha empezado la temporada con mal pie... Y con mal cuerpo. El jugador camerunés padece malaria y se perderá la pretemporada en la que en estos momentos está inmerso el primer equipo.
Después de varios días de presentar síntomas propios de un cuadro clínico en apariencia normal, los médicos de la Clínica San Miguel confirmaron ayer la enfermedad tropical como causa de todos sus males, y como la culpable de dejar al rojillo en el dique seco hasta dentro de tres o cuatro semanas.
Jorge Fernández de Prado, jefe de los servicios médicos de Osasuna, explicó ayer en rueda de prensa el proceso evolutivo que les ha llevado a concluir dicho diagnóstico. El 4 de julio, un día después de que la plantilla comenzara la pretemporada, Webó "manifestó un cuadro febril con malestar general y dolor de cabeza y abdominal", por lo que acudió al servicio de urgencias de la Clínica San Miguel. Ese día se le practicaron diferentes pruebas y análisis, que determinaron que "presentaba una sintomatología supuestamente viral sin importancia".
Como a las 24 horas remitieron dichos síntomas, se decidió que el jugador acudiera a la concentración de Boltaña junto con el resto del equipo. Una vez en el Pirineo aragonés, el delantero "incluso participó en algún entrenamiento con normalidad", pero el malestar, la fiebre y los dolores volvieron a aparecer, por lo que se inició un tratamiento común para este cuadro médico.
Con el fin de semana llegaron las complicaciones, porque "el proceso febril no remitía y se veía que la evolución no era la normal en un cuadro vírico, lo cual nos puso en alerta". Así, el lunes por la noche se decidió el traslado del jugador a Pamplona y su ingreso en la Clínica San Miguel.
Ya en el centro sanitario se le realizaron de nuevo diversas pruebas que concluyeron con el diagnóstico de la malaria, una enfermedad tropical nada habitual en estas latitudes. El contagio se produjo, según apuntó Fernández de Prado, "en su estancia en Camerún, su país natal, y a donde viajó durante las vacaciones de principios de junio".
diez días de ingreso Pilar López Liras, especialista de la clínica pamplonesa en este tipo de enfermedades, añadió más detalles al diagnóstico y estado del futbolista. "La malaria es una enfermedad que se transmite por la picadura de un insecto, por lo que no hay ningún tipo de riesgo para el resto de la plantilla". Respecto al tratamiento, la doctora concretó que "se le están aplicando antipalúdicos para eliminar el parásito y dentro de tres días le desparecerá la fiebre y el malestar general".
Una de las desventajas que acarrea esta cura a la que está siendo sometido Pierre Webó es que produce anemia, por lo que las fuerzas del jugador han mermado considerablemente. Así, su ingreso se prolongará "de ocho a diez días, si no hay complicaciones" y posteriormente será traslado a su domicilio, donde deberá guardar reposo.
"débil y decaído" La anemia, la fiebre, los dolores y el decaimiento están dejando al jugador para pocos trotes, y el momento de empezar a ejercitarse puede prolongarse hasta el mes. La doctora López Liras fijó el plazo de recuperación en "tres o cuatro semanas, para poder entrenar de forma suave". Y Fernández de Prado precisó que "puede variar y hay que ver si surgen complicaciones porque no es lo mismo una persona de vida sedentaria que un deportista, expuesto a múltiples traumatismos". En este sentido, el médico añadió que otro de los problemas que, junto a la anemia, está atacando al jugador es el "aumento del tamaño del bazo, con el consiguiente riesgo que conlleva por posibles golpes y contusiones".
Si la salud de Webó pasa por horas bajas, su ánimo le acompaña, puesto que la pretemporada evidentemente se da por perdida. "Él está debil, decaído... Además, se unen los dos componentes: los síntomas de la enfermedad, que no es agradable, y el decaimiento de él mismo, porque estamos en el inicio de la temporada y lógicamente se la va a perder".