Washington. La Casa Blanca condenó ayer de forma "tajante" la captura por parte del grupo Hizbulá de dos soldados israelíes en Líbano y culpó a Siria e Irán de la acción y de la violencia desatada a continuación.
En declaraciones a la prensa que acompaña al presidente George W. Bush en una gira por Alemania y Rusia, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Fred Jones, reclamó la liberación "incondicional e inmediata" de los dos capturados.
EEUU "condena de manera tajante el ataque no provocado" contra Israel, afirmó el portavoz, quien aseguró que la Casa Blanca considera a "Siria e Irán directamente responsables" de la violencia "no provocada" de Hizbulá, incluido el secuestro y los ataques con mortero contra civiles israelíes.
Además, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, exigió también la liberación de los dos soldados y condenó "sin reservas" la respuesta militar del Ejército israelí en el sur de Líbano. "Condeno sin reservas el ataque en el sur de Líbano y reclamo que los soldados israelíes sean liberados inmediatamente", declaró en Roma.
Por su parte, Damasco acusó a Israel de la escalada de violencia en Líbano y los territorios palestinos y negó que Siria esté implicada en el secuestro de los dos soldados. "Corresponde a la resistencia, tanto la libanesa como la palestina, el decidir qué hacen y por qué luchan", declaró a la prensa el viceprimer ministro sirio. >agencias