vitoria. Dos voces de reconocido prestigio en el mundo judicial aportaron ayer su punto de vista sobre la operación puesta en marcha por el juez Baltasar Garzón que ha supuesto la detención del director del Grupo NOTICIAS, Pablo Muñoz. El ex fiscal anticorrupción, Carlos Jiménez Villarejo, y el juez de la Audiencia Provincial de Álava Jaime Tapia recuerdan la condena tajante de la violencia reiterada por el periodista guipuzcoano y la conveniencia de tener en cuenta su trayectoria profesional y personal antes de adoptar cualquier decisión judicial.
Jiménez Villarejo reconoció ayer en declaraciones a este periódico que conoció con sorpresa la detención de Muñoz, una medida que considera "excesiva" dadas las características que concurren en el periodista guipuzcoano, una persona conocida, con responsabilidades también conocidas -incluso de carácter empresarial- , y que se ha ofrecido a comparecer ante la Justicia voluntariamente.
El ex fiscal, que ayer casualmente se encontraba en Bilbao donde secundó una concentración de EB en favor de la creación de una mesa de partidos, recordó que la Ley de Enjuiciamiento Criminal prevé una serie de requisitos para proceder a este tipo de detenciones y que debe tomarse "con grandes cautelas" en tanto pueden derivarse de ellas "gravísimas consecuencias" para el detenido. De este modo, el experto jurista manifestó que este tipo de decisiones judiciales no contribuyen a generar el clima necesario para afrontar el nuevo escenario político.
"El proceso de paz es una necesidad histórica de Euskadi y de España para poner al fin de la violencia y para vivir en un mundo de paz, donde nunca nadie amenace ni viole ningún derecho humano y menos aún, el derecho a la vida", declaró. En ese escenario, Jiménez Villarejo dijo que "el Poder Judicial tiene un papel que cumplir y que consiste en entender que hoy, el año 2006, con el alto el fuego permanente de ETA, no estamos como en años anteriores, sino en un marco socio-histórico radicalmente distinto".
medidas cautelares Jaime Tapia también es partidario de conceder la importancia oportuna al contexto social en el que se haya inmersa la sociedad a raíz del inicio hace cerca de cuatro meses del proceso de paz y normalización política.
Considera que los jueces no pueden vivir ajenos a esta realidad, por lo que insta a que se tenga en cuenta la situación actual a la hora de determinar medidas cautelares en casos como el que ha llevado a Pablo Muñoz a la Audiencia Nacional. Además, recuerda que las declaraciones contrarias a la violencia que ha efectuado el periodista guipuzcoano en reiteradas ocasiones, el ser poseedor de un trabajo estable, así como la ausencia de riesgo de fuga que presenta, también son factores a valorar por el tribunal.
Por otro lado, Tapia es tajantemente contrario a las filtraciones de los sumarios que se están produciendo en el Audiencia Nacional, ya que, entre otros aspectos, "daña la imagen de la Justicia". En este sentido, insta a los responsables del tribunal a "investigar, vigilar y evitar" en el futuro estas actuaciones que "crean opinión y desprestigian" a la persona que se ve implicada en un caso de estas características.