madrid. El segundo Plan Nacional de Asignación (PNA) obligará a los sectores energético e industrial a reducir sus emisiones de dióxido de carbono (CO2 ), principal causante del cambio climático, en el periodo comprendido entre 2008 y 2012.
La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, y responsables de los ministerios de Economía y de Industria presentaron ayer este Plan, que cifra en un tope máximo de 3.000 millones de euros el coste global para España de cumplir el Protocolo de Kioto de lucha contra el cambio climático.
Los secretarios generales de Política Económica, Ángel Torres, y de Industria, Joan Trullén, aseguraron que en nuevo Plan, que se somete a información pública desde hoy, permitirá a España cumplir los compromisos que adquirió al ratificar el Protocolo y asegurar la competitividad y el empleo de la industria, así como la estabilidad económica y presupuestaria.
la escalada del crudo Cristina Narbona comparó el coste máximo de 3.000 millones de euros con que lo que cuesta anualmente a España el incremento del precio del petróleo, que cifró en 17.700 millones de euros, y aseveró que aunque el Protocolo de Kioto no existiera, el país debería hacer un esfuerzo por "desengancharse" progresivamente del petróleo.
Subrayó que España es además uno de los países más vulnerables frente a los efectos del cambio climático, y dijo que son por lo tanto razones "éticas, además de económicas", las que justifican la adopción de medidas para reducir las emisiones a la atmósfera de gases de efecto invernadero.
El contenido del Plan fue presentado a los sectores implicados, a los agentes económicos y sociales y a los distintos medios de comunicación por el secretario general para la Prevención de la Contaminación y del Cambio Climático, Arturo Gonzalo Aizpiri.
Precisó que los sectores eléctrico e industrial podrán emitir en el periodo de aplicación del segundo PNA un total de 152.659 millones de toneladas de dióxido de carbono anuales, treinta millones menos que las asignadas para el periodo 2005-2007.
El objetivo principal del Plan es conseguir estabilizar las emisiones de dióxido de carbono en los mismos niveles de 2002, cuando España superaba ya en un 40% las emisiones del año 1990 -año base del Protocolo de Kioto-.
Aizpiri expuso que, estabilizando esas emisiones, y con las medidas que se han puesto en marcha para reducir la contaminación en los sectores como el transporte o residencial, España podría llegar al año 2012 con un aumento de sus emisiones (respecto al año 1990) del 37%, cuando el Protocolo de Kioto sólo permite a España aumentarlas en un 15%. >efe