pamplona. Un total de 287 personas renovaron o realizaron por vez primera su juramento a la bandera española en un acto celebrado ayer en el acuartelamiento de Aizoáin y que se convirtió en la despedida del comandante militar de Navarra, José Sierra Tabuenca, que en su último discurso como militar aseguró irse sin melancolía, "pensando en que no se debe llorar porque se ha terminado sino sonreír porque sucedió". Sin embargo, Sierra no pudo contener su emoción al cerrar un ciclo, al poner punto y final a 45 años de profesión "sintiendo por ella el mismo amor que el primer día".
El acto de ayer será el último que protagonice Sierra como militar y, sin embargo, se convirtió en la primera jura de bandera colectiva celebrada en la Comunidad Foral. Así, mientras el comandante militar de Navarra besaba por última vez la bandera rojigualda, numerosos ciudadanos lo hacían por primera vez en un acto oficial. Una coincidencia de la que Sierra se mostró orgulloso. "Es un grandísimo privilegio hacerlo en el mismo acto en el que un grupo de hombres y mujeres han demostrado su patriotismo y han jurado fidelidad a su símbolo más representativo: la bandera", apuntó el militar.
Durante su intervención, Sierra se dirigió a todas estas personas y les señaló que "en vosotros está la razón y la cordura de entender una España con respeto a las minorías, la práctica de un pluralismo enriquecedor y abierto a cualquier hecho diferencial pero lejos de todo lo que pueda poner en peligro la convivencia y hermandad de todos los españoles". Asimismo, tuvo un recuerdo para todas aquellas personas que "han fallecido en la defensa de España" y aseguró que "cierra el ciclo con humildad, espíritu de servicio y sin melancolía. Pidiendo disculpas y dando las gracias a todos aquellos que han estado a mi lado".
frío y lluvia La mañana amaneció fría y lluviosa, pero el mal tiempo no fue impedimento para las 287 personas que ayer realizaron la jura de bandera. Ataviados con sus mejores galas y acompañados de sus familiares, uno a uno, fueron nombrados y salieron al centro de la plaza para besar la bandera española. En lo que respecta al personal en formación participaron la escuadra de Gastadores, la Banda de Guerra del Regimiento de Cazadores de Montaña América 66 , una compañía de Cazadores de Montaña del Batallón de Cazadores de Montaña Estella III/66, pertenecientes al anterior regimiento. La nota musical la pusieron los miembros de la Subinspección general pirenaica.