pamplona. La jornada de Planificación y gestión de vías ciclistas fue inaugurada ayer por José Andrés Burguete -consejero de Medio Ambiente- y el ex ciclista Miguel Induráin. El plan navarro de vías ciclistas está dirigido a facilitar la participación de entidades públicas y privadas, así como organizaciones sociales en la elaboración del futuro Plan Director de la Bicicleta de Navarra. El proyecto, que cuenta con un presupuesto de 90.000 euros, se prevé que finalizará en mayo de 2007, antes de las elecciones. Por su parte, en la jornada celebrada ayer, se presentó el Avance del Plan Director, que ya ha concluido su primera fase de elaboración iniciada en el mes de enero de este año.
Las razones del desarrollo de este plan son "el creciente número de usuarios de este transporte, tanto urbanos como recreativos, y la aceptación y la demanda social de vías ciclistas", explicó Burguete, que hacían necesaria la elaboración de un plan de estas características.
En concreto, para la elaboración del Plan se han considerado los distintos tipos de ciclistas y usos de la bicicleta que pueden darse y se ha realizado un diagnóstico de la movilidad ciclista en Navarra teniendo en cuenta los condicionantes territoriales de uso de este vehículo, la demanda de la bicicleta existente, y las infraestructuras (para ello se ha realizado un inventario de los planes y proyectos existentes en la actualidad en Navarra que tienen en cuenta a los ciclos son específicos para ella).
Uno de los objetivos principales del proceso desarrollado para la elaboración del plan es asegurar la participación de los diferentes agentes sociales e institucionales. El Plan Director de la Bicicleta debe ser un instrumento de planificación con incidencia territorial, ya que uno de los objetivos centrales es proyectar una red de vías ciclistas de conexión intermunicipal. De esta forma es necesario que todos los agentes que inciden en el territorio aporten información, su visión y propuestas.
diferentes capas El Plan Director de la Bicicleta de Navarra tiene en cuenta tres tipos de usos que conforman tres mapas distintos: la capa urbana, la capa recreativa, y la capa deportiva.
Para el análisis de la capa urbana se han tenido en cuenta la información sobre iniciativas locales, viajes al trabajo en bicicleta, y las encuestas realizadas a entidades locales. En lo que respecta a la capa recreativa se han considerado los núcleos con patrimonio histórico importantes, los lugares de importancia comunitaria, los itinerarios del Camino de Santiago, las Vías Verdes, las Cañadas Reales Ciclables, la Red de Eurovelo (impulsada por la Unión Europea), y las estaciones de tren.
Por otra parte, para elaborar la capa deportiva se ha recogido información de los consorcios turísticos, la Federación Navarra de Ciclismo, el Club la Unión Ciclista Navarra y los resultados de los talleres efectuados con diferentes clubes ciclistas en toda la geografía navarra.
En este mapa, se reflejan por un lado, la vuelta a Navarra, en sus dos variantes, cuyo recorrido se ha elaborado con la colaboración de Miguel Induráin, con el objetivo de hacer deporte visitando lugares de interés turístico. También se reflejan los recorridos en bicicleta más habituales entre los ciclistas que salen a entrenar en carretera.
Una vez diseñados los mapas de estas tres capas, se materializan en los itinerarios ciclistas adecuados denominados líneas preferentes , que ofrecen una alternativa a todos los usuarios, es decir, ciclistas cotidianos, recreativos y deportivos.