barañáin. La asociación Hegoak presentó ayer sus conclusiones sobre el proyecto Ikaro, un programa de acercamiento de información a los jóvenes de las bajeras de la Comarca de Pamplona que se ha llevado a cabo durante dos años y medio con el fin de evitar que en estos casi 400 locales existentes en Pamplona se generalicen los problemas relacionados con el consumo de determinadas sustancias.
Diego Dúo, responsable de intervención de Ikaro, se mostró muy satisfecho por el éxito de un proyecto que, sobre todo, ha conseguido mantener un programa educativo de prevención de los riesgos y daños que el consumo de sustancias puede provocar en las bajeras, un espacio de difícil acceso que para muchos, no es más que un "foco de problemas".
no sólo información La finalidad de este proyecto, que ya ha llegado a su fin, ha sido que la gente joven de entre 17 y 30 años (88% de ellos varones) reflexione y logre llegar a sus propias conclusiones sobre los pros y contras de la práctica de determinados hábitos y consumos que en muchas ocasiones se llevan a cabo en estas bajeras, haciendo hincapié en el proceso de capacitación y no centrándose sólo en la mera información. "No es suficiente con dar a los chavales un folleto, sino que hemos intentado conseguir que la persona por sí sola, asimile la información y llegue a sus propias conclusiones. Hay que comprender a la gente, no decidir por ellos", comenta Diego.
Así, los objetivos perseguidos por esta iniciativa que se ha extendido a 73 bajeras de Pamplona han sido principalmente el reducir riesgos en el tiempo libre de los jóvenes, controlar la calidad de las sustancias y capacitarles para "convivir en una sociedad con drogas de un modo no problemático".
Todo ello se ha llevado a cabo a través de cuatro visitas a estos locales (centradas en la sensibilización, eduación y evaluación) en las que se han ofrecido 358 charlas, de manera que, cada bajera ha recibido una media entre cinco y siete horas de formación, además de materiales informativos y actividades alternativas para su tiempo libre.
falsos mitos Según explicó el responsable de intervención del proyecto, las charlas que Ikaro ha ofrecido durante estos dos años y medio han contado con una media de asistencia de 10 personas por bajera, algo que consideran un éxito por parte de un estrato social acusado muchas veces de un excesivo individualismo.
Respecto a la situación de la juventud con la que los responsables de este programa se han econtrado en sus visitas, Diego afirma que existen muchos "falsos mitos" en torno a los comportamientos de los jóvenes. "Hay mucho falso mito. No todos los jóvenes que tienen una bajera son consumidores de porros o estimulantes. Las bajeras son, simplemente, una extensión de lo que se hace en la calle", afirmó.
La financiación de Ikaro ha supuesto un coste de entre 45.000 y 50.000 euros. Un 50% de los gastos ha corrido a cargo del Plan Foral de Drogodependencias; un 20%, de la Fundación La Caixa; y un 30%, de los ingresos propios de la propia asociación.