DonostiA. El denominado caso Egunkaria , que supuso el cierre del único diario editado íntegramente en euskera y el procesamiento de siete de sus fundadores y directivos, vivió ayer un nuevo capítulo judicial que, al menos, abre una esperanza para su archivo definitivo. El fiscal de la Audiencia Nacional Miguel Ángel Carballo ha pedido el sobreseimiento provisional de la causa, al no encontrar indicios suficientes que acrediten la vinculación del periódico con ETA.
De esta manera, el fiscal retira las acusaciones contra los siete procesados por un delito de pertenencia a banda armada, aunque en ningún momento pide que se levante la clausura del periódico, ordenada por el juez Juan del Olmo el 20 de febrero de 2003.
Esta decisión supone un giro importante respecto a la posición que mostró el pasado mes de febrero el mismo fiscal, cuando pidió que se mantuvieran los procesamientos, petición que confirmó posteriormente el tribunal.
En cualquier caso, el hecho de que el fiscal haya solicitado el sobreseimiento de la causa no significa que quede descartada definitivamente la celebración del juicio, ya que en la causa están personadas dos acusaciones populares, la AVT y Dignidad y Justicia, cuyos portavoces ya han adelantado que pedirán la apertura de juicio oral.
En su informe de 25 folios, presentado ayer ante la Sección Primera de la Sala de lo Penal, el Ministerio Público recuerda que el propio juez Del Olmo reconoció en su día que no se podía acreditar "ni que el periódico fuera fuente de financiación de ETA, ni que sea instrumento de blanqueo de capitales ilícitos procedentes de la banda". Por ello, prosigue, la investigación se centró en que averiguar si el diario era un instrumento de los fines de ETA.
"Este nuevo hecho tampoco se ha constatado en la investigación o, cuando menos, el resultado de las diligencias practicadas arroja serias y razonables dudas de que ello sea así", concluye el fiscal.
Según el escrito, lo único que se ha podido demostrar es el interés que ETA mostraba por el proyecto Egunkaria , según diversa documentación incautada a la organización terrorista. En este sentido, el fiscal subraya que "una cosa es que, en los albores del periódico, la banda esté interesada e informada (...) y algo muy diferente es que ello implique que se le pueda atribuir su creación, su impulso o su control, y menos aún a los gestores del periódico procesados en la presente causa".
VALORACIÓN DE LOS imputadoS Sin duda, un informe demoledor, cuyo contenido valorarán hoy públicamente los siete procesados; Iñaki Uria, Joan Mari Torrealdai, Martxelo Otamendi, Pello Zubiria, Txema Auzmendi, Xabier Alegria y Xabier Oleaga junto a sus abogados, con quienes se reunieron ayer por la tarde nada más confirmar la decisión del fiscal.
Aunque los imputados prefirieron no hacer declaraciones, las reacciones políticas no se hicieron esperar. La secretaria de Comunicación de EA, Onintza Lasa, mostró su satisfacción por la decisión de la Fiscalía, ya que confirma que el cierre del diario "se produjo exclusivamente por el interés político del Gobierno Aznar y sin pruebas que lo relacionaran con ETA". Lasa explicó en una nota que la causa representó "un ataque intolerable a la libertad de prensa y de expresión y a la cultura euskaldun".
El portavoz de la Presidencia de EB, Mikel Arana, coincidió con la representante de EA y añadió que la decisión del fiscal evidencia las "barbaridades jurídicas que se han cometido" al pretender "judicializar la vida política, social y cultural del País Vasco". Por su parte, Aralar solicitó el archivo definitivo de la causa, la cual, dijo, "fue uno de los golpes más duros al euskara, a la cultura vasca y a la libertad de expresión".
Si la Audiencia Nacional decide archivar finalmente la causa, el fiscal sugiere que la pieza separada del sumario principal sobre unos "posibles delitos societarios o contra el patrimonio" de las sociedades Egunkaria S.A., Egunkaria Sortzen y Egunkaria Sortzen Kultur Elkartea, sea remitida a los tribunales vascos. >N.G.