Pamplona. La Asociación de Víctimas del Terrorismo volvió a pedir ayer al Gobierno central que "vuelva" al Pacto Antiterrorista y que aplique "de forma real" la Ley de Partidos. Lo hizo además acusando a Zapatero de legitimar la violencia: "Si el Gobierno no pone pie en pared, irremediablemente seguirá legitimando el asesinato como herramienta política". La frase fue leída al término de los tres minutos de silencio convocados por la AVT frente a los ayuntamientos de todo el Estado. Concentraciones en las que se volvió a pedir la dimisión del presidente del Gobierno y en las que no participó ningún dirigente socialista salvo en Pamplona, donde sí acudieron el secretario general del PSN, Carlos Chivite, el portavoz parlamentario y candidato a la Presidencia foral, Fernando Puras, y los parlamentarios José Luis Izco y Elena Torres. Los cuatro abandonaron el lugar nada más terminar la concentración. Al acto celebrado en la capital navarra también acudió la plana mayor de UPN y varios cientos de vecinos, aunque a diferencia de otras concentraciones, ni portaron pancartas ni profirieron gritos contra el Ejecutivo socialista.
El que sí tuvo duras palabras contrarias a Zapatero fue el delegado de la AVT en Navarra, Salvador Ulayar, quien se preguntó "qué hace falta para romper definitivamente el proceso de negociación con los terroristas", y pidió al presidente del Gobierno que "no se deje engañar por los cantos de sirena de los representantes políticos del nacionalismo", que en los últimos días han reclamado que no se cierre el proceso de diálogo. Ulayar fue también el encargado de leer el polémico comunicado de la AVT, y además de acusar a Zapatero de legitimar la violencia, afirmó que "los terroristas tienen que cumplir de forma íntegra sus condenas, pedir perdón a la sociedad española, entregar las armas de forma incondicional y abandonar toda forma de violencia o coacción". "El Gobierno está en la obligación de activar todas las herramientas que ofrece nuestro estado de derecho para derrotar a ETA", señaló.
En este sentido, dijo que el Ejecutivo debe exigir al Partido Comunista de las Tierras Vascas, "heredero de Batasuna-ETA", que condene los atentados y que de no ser así inste su ilegalización. Añadió que Arnaldo Otegi sigue hablando en nombre de un "partido terrorista ilegalizado" y se preguntó "qué hace aún en libertad".
Ulayar censuró también que el nacionalismo vasco defienda "la continuación del desgraciado proceso de diálogo, para administrar los beneficios de esa negociación para la consecución de sus objetivos políticos, es decir, los de ETA". "Ya lo reconoció Xabier Arzalluz, que unos mueven el árbol y otros recogen las nueces", dijo, para añadir que las "nueces más preciadas" son una "Navarra absorbida por una mítica Euskal Herria" y la "impunidad para los asesinos".
"Paréntesis" Sin embargo, fue el presidente de la AVT quien más lejos fue en sus afirmaciones sobre Navarra. Al término de otra concentración similar celebrada en Jaén, Francisco José Alcaraz insistió en que en "los próximos meses" se va a registrar un "nuevo episodio" tras el que el Gobierno central va a "entregar" Navarra a ETA "como parte del proceso político que tienen pactado en esa hoja de ruta". Alcaraz auguró que "vamos a vivir en los próximos meses un nuevo episodio" que se constituye como uno "de los capítulos más perversos de este proceso de negociación, que es el engaño a la ciudadanía".
En este sentido, vaticinó que el proceso va a experimentar un "paréntesis" con el fin de "entregar a ETA, una vez que se retome este proceso de negociación, a Navarra". "Por ello, el Gobierno tenía que afrontar las elecciones en Navarra con la tranquilidad de poder obtenerla y gobernar, para retomar después el proceso y entregársela a ETA como parte del precio político que tienen pactado en esa hoja de ruta", manifestó.
Asimismo, Alcaraz subrayó que no les ha cogido por sorpresa el atentado cometido en el aeropuerto de Barajas, pero precisó que "lo que sí nos ha cogido por sorpresa es que el Gobierno, a pesar de haber un atentado con dos víctimas mortales, siga en su empeño por no romper un proceso de paz, que es un proceso de rendición, y simplemente se limite a suspender un diálogo con los terroristas".