tercera jornada de concurso
Grupo de pop. Dunno (Barcelona), conformado por Roger (voz y guitarra), Xavi (voz y guitarra), Daniel (bajo y coros) y Juanmi (batería y coros). Grupo de rock. Lex Makoto (Madrid-Salamanca), conformado por Toño Villar (voz), Manu (guitarra), Dani García (batería) y Álex Supershow (bajo). Grupo invitado. La Habitación Roja, conformado por Jorge (voz y guitarra), Pau (guitarra y coros), Joan (bajo) y José (batería). Fecha y lugar: Jueves, 4 de enero. Sala Luyber de San Adrián. Incidencias: Notable incremento en el público asistente, que rondó las 400 personas.
llegó el ecuador del certamen y no pudo hacerlo de mejor manera, con dos notables conciertos tanto en categoría pop como en rock. En la primera subieron al escenario los catalanes Dunno, que presentaron los temas de su nuevo disco, Fiction o reality. Un recital marcado por el powerpop pero que deja abierto su abanico a todo tipo de influencias, desde los empastes de voces (perfectos en su ejecución) más setenteros hasta riffs de guitarra de lo más rockero. Los cuatro miembros del grupo saben lo que hacen bien y no intentan ir más allá. Sin alardes, demostraron que las buenas melodías no tienen porqué estar teñidas de virtuosismos que en ocasiones degradan la esencia de los grupos. Temas pegadizos, en el buen sentido de la palabra, como Fiction oSunshine , marcaron un directo que alcanzó los catorce temas, cortos pero intensos, sin dejar respirar al respetable.
En segundo lugar aparecieron los repetidores Lex Makoto, ya que en la anterior edición llegaron a la final bajo el nombre de Fistfuck Supershow y cantando en inglés. El grupo ha evolucionado y ahora todos sus temas son en castellano, han dejado los ramalazos funkys para centrarse en su propio estilo, centrado en el rock, puro y duro. Su puesta en escena es apabullante, con Álex atacando el bajo cual loco con los ojos vueltos emigrado del manicomio y Toño (voz) intentando que su cuello alcance a cada momento tonalidades todavía más magentas. Instrumentalmente sobresalientes, se tienen aprendido al dedillo lo que significa dar un buen espectáculo, espectáculo que el pasado jueves cerraron con el tema Me quedo aquí y con los miembros del grupo bajándose del escenario y mezclándose con el público. El único pero de su recital fue que, a pesar de las posibilidades que tiene la voz de su cantante, la realidad es que no se le pudo entender prácticamente nada en las once canciones que interpretaron.
Finalmente, los miembros de La Habitación Roja, recién regresados de grabar su nuevo disco en Chicago, la emprendieron con un repertorio basado en su último disco, Nuevos tiempos , que resultó tedioso por momentos debido a la linealidad de los temas y, sobre todo, ensordecedor por el volumen brutal utilizado. Y es que parece que todavía hay grupos profesionales que no se dan cuenta de que por sonar más alto no se es mejor que el grupo amateur que ha tocado antes que ellos. Sí es cierto que su entrega fue admirable, demostrando su asentado cambio rockero.