tudela. La exposición Tudela. El legado de una catedral , instalada con motivo de la restauración de la seo, fue la excusa de la fugaz visita de los duques de Palma, ayer por la mañana, a la capital ribera. Con algo más de un cuarto de hora de retraso, pasadas las 12.00, el coche oficial que transportaba a la Infanta doña Cristina y su esposo, Iñaki Urdangarín, hizo su aparición en la plaza Vieja, donde les esperaban alrededor de un centenar de curiosos y donde fueron recibidos por el presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, y saludados por el presidente del Parlamento, Rafael Gurrea, y el alcalde de la localidad anfitriona, Luis Casado.
Antes de iniciar el recorrido por el interior del edificio, la niña tudelana Laura Serrano Pérez, alumna del colegio Virgen de la Cabeza, entregó un ramo de flores a Su Alteza Real que, posteriormente, se lo dio al deán de la catedral, Jesús Zardoya, "con el ruego de depositarlo en la capilla de Santa Ana", según fuentes del Ejecutivo foral.
recorrido cultural La Puerta del Juicio, la más emblemática de la seo tudelana, fue el lugar por el que los duques de Palma accedieron al interior del templo. Antes, el matrimonio se interesó por las características de la portalada donde permanecieron unos minutos acompañados por Sanz y el arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Fernando Sebastián. En el instante de traspasar la puerta, se oyó una voz que aconsejaba al duque: "Cuidado con la cabeza".
Una vez dentro (donde les esperaba también la directora general de la Fundación para la Conservación del Patrimonio Histórico de Navarra, María Isabel Beriáin) el testigo de la visita lo recogió el consejero de Cultura, Ramón Corpas, que se ocupó de ofrecer explicaciones en torno a los trabajos de restauración de la catedral que se han llevado a cabo por espacio de cuatro años y han supuesto a las arcas forales un desembolso de 9 millones de euros, la inversión más cuantiosa en esta materia acometida por el Gobierno de Navarra. Parte importante de la comitiva, además de los consejeros Alberto Catalán y Luis Campoy (Administración Local y Educación, respectivamente), fueron el director de la Fundación Caja Navarra, Dámaso Munárriz; y los comisarios de la exposición: Inés Tabar, Jesús Sesma, Javier Sancho y Mercedes Jover.
Nave sur, capilla del Espíritu Santo, capilla de Nuestra Señora de la Esperanza, retablo mayor, retablo de Santa Catalina... Los duques de Palma recorrieron todas las zonas del edificio en apenas cuarenta minutos. En ese tiempo, la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarín permanecieron atentos a las explicaciones de sus guías sin mutar el gesto ni salirse del férreo protocolo que culminó con su firma en el Libro de Honor de la catedral, en la sala capitular. Miguel Sanz les hizo entrega, "como obsequio conmemorativo de la visita", de un ejemplar especialmente encuadernado del libro La catedral de Tudela, editado recientemente por el Ejecutivo foral.
unidad y firmeza La capilla de Santa Ana fue el escenario del saludo del arzobispo Sebastián que en su intervención afirmó que "vuestra presencia aquí nos honra y fortalece nuestras convicciones y nuestros afectos". Tras pedir "la voluntad de Dios y la mediación de Santa Ana" para toda la familia real, Fernando Sebastián solicitó "una bendición para Navarra y España entera con los dones de una fe firme y segura, de una caridad efectiva y generosa, y de una convivencia pacífica". Después, pidió ayuda a Dios para que "que la familia real pueda cumplir la misión que han recibido a favor de la unidad, la paz y la prosperidad de España". Finalizó solicitando "el don de ser capaces de armonizar la defensa de la unidad y el respeto a las legítimas diferencias. Concédenos la fidelidad a nuestra identidad espiritual y el auténtico progreso material y espiritual para que podamos recorrer con serenidad y firmeza, los caminos de la historia".
El coro Gaztambide puso, a continuación, la nota musical de la mañana interpretando el himno a Santa Ana que se canta con motivo de la novena a la patrona.