pamplona. Los que llevan más años -algunos hasta se avergüenzan de echar a andar con la transición- porque no quieren perderse los frutos de la segunda expansión urbanística que experimentará su municipio, aunque puede haber otras razones no confesadas, quizás algunos partidos no quieren arriesgar en cambios aprovechando el tirón de la popularidad y ante la falta de recambios... Y los que se estrenaron en el 2003 porque la experiencia ha sido corta y no alcanza a materializar los propósitos del programa, además de querer afianzar posiciones. El caso es que la mayoría de alcaldes de la Comarca de Pamplona, exceptuando los casos de Berriozar y Ansoáin, han decidido continuar en la brecha, encabezando las listas de los partidos a los que representan, aunque un buen número está a la espera de que sus candidaturas o partidos les avalen.
El alcalde de Ansoáin, Alfredo García (PSN), el más veterano, se despide este año de la política municipal a la que ha dedicado la mitad de su vida (31 de los 60 años cumplidos). Y reconocía esta misma semana la crisis que atraviesa el municipalismo ante la situación de los jóvenes, el peso de las hipotecas y el descrédito de la política. Le sigue en antigüedad Tomás Prieto (Beriáin), desde 1988, que pese a la inercia mantiene la ilusión intacta por continuar para ver culminados viejos proyectos como las Cocheras o el nuevo Plan Municipal.
En esta nueva cita electoral tampoco estará el socialistaBenito Ríos (Berriozar) tras siete años "muy formativos" aunque reconoce que es bueno que en un Ayuntamiento "entre gente nueva, joven". Como hace balance del inédito pacto con UPN y CDN en una legislatura en la que han conseguido llevar adelante los proyectos previstos aparcando la política, admite.
El coste personal se añade por otro lado a la decisión individual de seguir o no seguir en el cargo. "Son muchas horas, deshoras, llamadas, económicamente no compensa, tiene que ser vocacional", asiente José María Irisarri (Berrioplano). En su caso cobra 600 euros mensuales de las asignaciones aprobadas en su día por el Parlamento en función de los tramos de población. Opinión compartida por Ricardo Áriz (Galar) que admite que el alcalde es la persona que "da la cara, la que tiene que estar encima de todo para llevar bien un Ayuntamiento". "La familia al final es la que paga el mayor precio, la que no te ve", apostilla Prieto. Josetxo Pérez Torrano (Cendea de Cizur) ha puesto como condición para continuar el reparto de trabajo en las diferentes comisiones. Para quienes compatibilizan su trabajo con este cargo las jornadas son interminables, y en ayuntamientos compuestos como éste, hay que atender "muchos frentes". La reserva foral de Guenduláin, que no comparte su Ayuntamiento, y el nuevo Plan Municipal son algunos de los retos en los que quiere estar presente, esta vez sin carnet de partido (ha pedido la baja del CDN). Félix Idoate (Ezkabarte) también está pendiente de los nuevos desarrollos del Plan Municipal y de nuevos servicios para un municipio que empieza a despegar. El urbanismo, reconoce uno de esos ayuntamientos del segundo anillo comarcal que han ganado poder ante sus expectativas de crecimiento, es una maquinaria "lenta" que hay que tratar de agilizar, evitando que la iniciativa privada planifique el suelo. Manolo Romero (Aranguren), otro de los incombustibles (11 años), tampoco quiere perderse ese crecimiento que dibujan ahora para su valle, aunque en su opinión es necesario hacer llegar a la ciudadanía las "aportaciones" que recibe la sociedad de los nuevos planeamientos cuando existe una buena planificación: "no todo es especulación".
Existe la satisfacción por otro lado de vivir día a día la transformación de pueblos con grandes carencias en el pasado y que ahora gozan de una mayor calidad de vida. Miguel Elizari (UPN) reconoce que Noáin ha pasado de ser un pueblo "desolado y abandonado del resto de la Comarca" a tener una red de dotaciones y una actividad cultural y deportiva envidiable. Los hay también que no quieren quedarse a medias en la evolución de los nuevos barrios nacidos como Sarriguren y en el desarrollo de los nuevos crecimientos (pintan 10.000 viviendas) como es el caso de Josetxo Andía (Valle de Egüés). Otros han entrado forzados por otras circunstancias a final de legislatura José Mª Cuende (Cendea de Olza) y dejan una puerta abierta. O los que se han visto rodeados de la polémica por presuntas irregularidades urbanísticas como ha ocurrido con Casimiro Larrea (Orkoien) que abandonó IU pero no su cargo, y está dispuesto a seguir por "afán de revancha" (tras las críticas de UPN y PSN) ante el "respaldo" popular. El poder local sigue estando por otro lado muy masculinizado hasta que se cumpla la paridad de listas. Amparo Miqueléiz (Huarte) es la única alcaldesa junto aYolanda Barcina y la más joven por otro lado.