NCREDULIDAD. Estupor. Confusión… ¿Reflexión? ETA ha vuelto a romper una tregua, el alto el fuego permanente , basamento del quizá jamás más deseado proceso de paz . Y no sólo ha vuelto a romper otra tregua, sino también cualquier posibilidad de ninguna otra.
ETA ha vuelto a burlarse de la mayoría del pueblo vasco. Nos ha tomado el pelo. Como en 1999. Entonces tirando por la borda la extraordinaria potencialidad de una acumulación de fuerzas soberanistas como nunca se había dado en toda nuestra historia moderna, con el peregrino y no probado argumento de que algunas fuerzas de Lizarra -PNV y EA- no estaban cumpliendo lo acordado. El golpe fue tanto más fuerte cuanto más nos habíamos creído que la tregua y la apuesta de Lizarra iban en serio. Pero fue la propia ETA, quien en su comunicado de aviso del fin de la tregua confirmó que en efecto se había tratado de una tregua trampa , dando así la razón a Mayor Oreja.
Ahora ha desoído el mandato popular inmensamente mayoritario y perfectamente audible de Euskal Herria, ha despreciado el profundo deseo de la gran mayoría de nuestro pueblo, incluidas las propias bases de Batasuna, ha infravalorado las actitudes favorables de gobiernos, iglesias, instituciones europeas y mundiales, como por ejemplo el Papa y el secretario general de la ONU, ha ignorado las directrices y menospreciado la mediación internacional especializada y expresamente aceptada, ha roto su propia historia de credibilidad.
La enorme gravedad de la ruptura de la tregua, efectuada sin aviso previo y faltando a la palabra dada, no se ha corregido sino que se ha agravado más aún con el comunicado posterior. Comunicado que no sólo es contradictorio con el del 22 de marzo de 2006, sino que también es contradictorio en sí mismo puesto que mantiene el alto el fuego permanente y a la vez se reserva la decisión unilateral deresponder a nuevas agresiones .
Los redactores de este comunicado, o no saben lo que realmente han escrito, o nos tratan de idiotas, o hacen gala de un menosprecio cínico.
Ante ello algunas voces de Batasuna proponen una reflexión sobre esta incongruencia, consiguiendo con ello levantar una oleada de expectativas sobre la posibilidad de un proceso crítico dentro del MLNV.
Pues no. No basta una reflexión ante lo evidente. La reflexión del MLNV, de ser creíble, tiene que ser sobre la propia lucha armada en el conjunto de las cuestiones que afectan a este debate. No es de recibo ninguna reflexión que no aborde en su conjunto la cuestión esencial de la lucha armada. ¿Cree de verdad alguien que va a abrirse ahora en Batasuna y en el conjunto del MLNV un debate sobre la lucha armada? ¿Ha propuesto alguien esa reflexión?
Pero esa reflexión sobre la lucha armada no es posible en el seno del MLNV sin abrir necesariamente el camino de la autocrítica. Y la autocrítica está obstruida por el obsoleto y antidemocrático afán de vanguardia. Afán vanguardista que han pretendido desarrollar en tutela del proceso político, haciendo así imposible cualquier proceso.
El problema no son los defensores de la tesis estratégica que asigna a la lucha armada determinado papel, ni siquiera aunque sea el papel central; ésos no engañan a nadie y su discurso resulta ya tan obsoleto como estéril (además de antidemocrático), pero no se les puede negar determinada coherencia. El problema es y ha sido una vez más el de quienes han querido justificar un cambio de estrategia sin hacer autocrítica. El problema no consiste en los principios de Anoeta (que ya estaban dichos y requete dichos), sino en la justificación de Anoeta: "Porque vamos ganando, porque toda la lucha anterior ha sido un gran avance, ahora podemos cambiar de estrategia".
La izquierda abertzale política no puede tener, ni tiene ya, ni es posible que tenga en el futuro, sus referencias políticas y éticas en la praxis de la lucha armada. Tampoco podrán seguir siendo referencias épicas y estéticas, si no se da una profunda autocrítica, una consiguiente exigencia a ETA de un cese definitivo, garantizado y unilateral en la lucha armada. Un final digno de la historia de ETA será un final dialogado, pero ya nadie creerá en una tregua declarada por ETA, por lo que no queda más solución que reclamar el cese definitivo unilateral.
La obstrucción de la autocrítica hizo preciso que el debate ideológico se socializase. Aralar es eso, y por ello ha levantado las bases de la izquierda abertzale política del futuro en la exclusividad de los cauces políticos. Ésa fue también la causa de la enorme virtualidad de la carta de Artapalo. No estamos condenados a estar siempre empezando como Sísifo. La reflexión es una; sólo una. Su conclusión está a la vista. Lo demás es abusar de la paciencia del pueblo. Qousque tandem abutere patientia nostra?