fago (huesca). Agentes de la Guardia Civil detuvieron ayer a un vecino de Fago, Santiago Mainar, por su presunta relación en el asesinato del alcalde de la localidad, Miguel Grima, ocurrido el 12 de enero. El arrestado había sido su rival político y mantenía varios pleitos legales con la víctima, sobre todo por cuestiones relacionadas con el ganado
El departamento de Criminalística de la Dirección General de la Guardia Civil ha determinado que restos biológicos hallados en el coche de la víctima implican al vecino del pueblo Santiago Mainar en su asesinato, aunque falta por determinar su grado de implicación en el crimen. La operación policial seguía anoche abierta y no se descartaban más detenciones.
Unas muestras de ADN recogidas en el coche de Grima, un Mercedes que apareció en una pista forestal a unos 12 kilómetros de donde se encontró el cadáver, coinciden con el perfil genético de Mainar, por lo que los investigadores apuntan al vecino de Fago como autor material de los hechos, sólo o en colaboración con otras personas, algo que la investigación debe aún concretar. Otras fuentes, sin embargo, se limitan a situarlo como cómplice del crimen, si bien a la hora de cerrar esta edición no había informaciones concluyentes.
diversos registros Los primeros datos indican que los registros llevados a cabo en la vivienda e instalaciones ganaderas de Santiago Mainar, trasladado anoche a Jaca, podrían arrojar luz sobre los hechos a través del hallazgo de alguna evidencia. En muchas ocasiones Mainar se había pronunciado públicamente contra Grima. El detenido declaró días antes de su arresto por el asesinato del alcalde de Fago, se sometió a las pruebas de ADN y llegó a afirmar que se trataba de una situación dolorosa y que suponía que "todos los vecinos estamos siendo señalados con el dedo".
El pasado 12 de enero, el alcalde del PP sufrió una emboscada cuando regresaba a su casa tras acudir a una reunión de la Comarca de la Jacetania, de la que era consejero, una escopeta de postas le impidió llegar a su destino. Alguien colocó piedras en la carretera que une Majones y Fago y por la que aquella noche regresaba de su reunión con alcaldes de la comarca.
El regidor municipal se bajó a retirarlas y cayó abatido en un barranco con varios disparos en el pecho. En la cuneta encontraron sus gafas y el cuerpo fue arrastrado desde el lado izquierdo del camino y arrojado a la derecha.
La víctima, que ya había renunciado a presentarse a las próximas elecciones, denunció hasta en cuatro ocasiones que su vida corría peligro y que estaba en peligro. En 2004 denunció ante los agentes de la Guardia Civil que le habían manipulado los frenos del coche. >agencias