VITORIA. La última operación de la Guardia Civil contra lo que parece ser el intento de ETA de reconstituir un comando en Guipúzcoa y el arresto, ayer mismo, de otros dos supuestos militantes de ETA en Francia -unido a las detenciones practicadas en Vizcaya en diciembre y al arresto de otro presunto activista cuando trataba de llegar desde Francia al Levante español- han causado una honda preocupación en el Gobierno Vasco. El consejero de Interior, Javier Balza, aseguró ayer que tanto su Departamento como el Ministerio del Interior están trabajando "en la hipótesis de alerta máxima".
En una rueda de prensa ofrecida en el Parlamento Vasco, Balza matizó así las declaraciones que horas antes hacía el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, quien negó que existan datos que indiquen un atentado "inminente" de ETA. El consejero, que mantuvo ayer por la mañana al menos dos conversaciones telefónicas con el ministro, Alfredo Pérez Rubalcaba, eludió pronunciarse claramente sobre esa posibilidad pero sí que mostró su preocupación ante la evidencia de que ETA está intentando reconstruir sus comandos y "actuar". En este sentido, estimó como "muy real" la hipótesis de que exista algún otro comando no detectado que haya cruzado la muga desde Francia.
Las advertencias del consejero siguen la línea de máxima preocupación que otros miembros del Gobierno Vasco, como el propio lehendakari, vienen expresando. Balza concluyó ayer que las detenciones de los últimos meses y los materiales incautados demuestran que "no parece que ETA esté dispuesta a dar muchas oportunidades a un proceso real, o que, al menos, juega a dos barajas y eso es una situación poco fiable".
desmentidos La advertencia del consejero vasco sobre la situación de "alerta máxima" de su Departamento y del propio Ministerio del Interior fue replicada inmediatamente desde Madrid. Primero por el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, quien se remitió también a una conversación telefónica con Pérez Rubalcaba para negar que las Fuerzas de Seguridad del Estado se encuentren "en alerta máxima" ante la inminencia de un atentado. Según sus datos, la operación desarrollada el miércoles en Guipúzcoa, Álava y Navarra contra ETA es fruto de una investigación abierta hace casi un mes, cuando se iniciaron los seguimientos policiales a uno de los detenidos.
Sin tanta contundencia en el desmentido, el portavoz socialista en el Congreso, Diego López Garrido, aseguró que ahora "no puede decirse que haya ningún tipo de alerta máxima" ante posibles atentados de ETA, sino que las Fuerzas de Seguridad del Estado actúan con "la guardia muy alta", como hacen "siempre". Fue el presidente del PP, Mariano Rajoy, el que concedió más credibilidad a las declaraciones