pamplona. Como colofón a una semana presidida por un marcado ambiente de homenaje, de indisimulado reconocimiento hacia la labor musical desarrollada durante los veinticinco últimos años por Barricada, la incombustible formación integrada por Javier Hernández el Boni , Enrique Villareal el Drogas , Alfredo Piedrafita e Ibon Sagarna Ibi compareció ayer en Villava brindando un concierto maratoniano, mastodóntico; una actuación a la que, más allá de memorable, sólo podemos tildar de histórica, una vez más. Y lo sentimos si a alguien le da la sensación de que al hablar de esta banda, de los Barri , nos estuviésemos repitiendo; esto es lo que hay y así hay que contar las cosas, como son. Y es que los comandados por el Drogas, espoleados por no se sabe qué fuerza interna, salieron a por todas en la noche del viernes: como si por medio de semejante show (el set-list incluía ¡cincuenta y tres! canciones) quisieran decir a los presentes "aquí estamos, qué pasa" o algo similar a "os vais a enterar". Así las cosas, ante una gran expectación general, en medio de un ambiente propio de las grandes citas, la esperada noche de rock & roll se inició sobre las 21.20 horas, bajo los sones pregrabados en plan de marcha circense deSean bienvenidos ; y a continuación el tema en cuestión, uno de los banderines de enganche de Hombre mate hombre , último CD registrado hasta el momento por la banda.
"Zorionak, felicidades, porque los 25 son vuestros", saludó un eufórico Drogas a los presentes: un público llegado en muchos casos desde fuera de la comunidad (algo habitual en los últimos conciertos celebrados por los de la Txantrea en Pamplona y comarca) e integrado por gentes de toda edad y condición: jóvenes unos a día de hoy y otros, en los inicios de la carrera de los homenajeados; a un público que desde el principio cantó, se mostró cómplice y les ofreció ánimos y calor a espuertas, vamos.
Volviendo al desarrollo del concierto, apuntaremos que en estos primeros compases sonaron canciones como Noche de rock & roll (qué mejor declaración de intenciones que ésta, a todas luces) así como distintos clásicos de la banda -en mayor o menor grado-, recibidos todos ellos entre grandes muestras de efusión y cuyos títulos, así como otras sorpresas, no desvelaremos como deferencia hacia el público llamado a llenar nuevamente hoy, sábado, el recinto. Lo único que añadiremos al respecto es que su interpretación terminó de transformar el Hermanos Induráin en una agitada caldera.
El asesino siempre vuelve al lugar del crimen, he aquí lo que dice la sabiduría popular, pero nada afirma ni desmiente sobre lo que hacen o dejan de hacer los triunfadores al respecto; nosotros pensamos que lo mismo, regresar a dicho escenario y para salir airosos nuevamente, tal y como hicieron ayer en Villava los Barricada: para volver a vencer por medio de una noche electrizante, enérgica y energética, tanto por la fuerza generada como por la que transmitieron, canalizada mediante unas composiciones que, por otra parte, nos mostraron a los músicos en todas sus facetas, ya agrestes y felinos, ya incluso sensuales en las interpretadas en formato acústico, que también las hubo; en cualquier caso desafiantes y tan vivos y directos como siempre. Volver para triunfar, para demostrar que, tras los altibajos musicales vividos durante la segunda mitad de los 90 y la posterior resurrección a una con el nuevo siglo, continúan siendo profetas en su tierra. Para reverdecer laureles... y no tan viejos, en este caso: algo que el Drogas y compañía hicieron ayer tres años después de que, en diciembre de 2003, celebraran su vigésimo segundo cumpleaños como grupo en este mismo polideportivo, que volverán a hacer hoy y que, sin duda, van a hacer muchas más veces y en muchos lugares 2007, su año triunfal: en éste en el que conmemoran su vigésimo quinto aniversario; ¿Qué decir de todos estos años? Según se siembra en una década se recoge en las siguientes, que se dice a los más jóvenes; en este caso, tras llenar noches y más noches de rock & roll, se ve de forma clara la cosecha. Después de poner su música de nuevo una y mil veces por ahí; ¿una y mil veces? Y más, toda vez que, por otro lado, hace tiempo que Barricada superó esa cifra de conciertos.