pamplona. La carrera por el título ha comenzado después de las vacaciones y el Portland demostró ayer que está en el momento idóneo para que la Liga no se le escape. Aunque el partido decisivo será en Ciudad Real dentro de dos semanas, la de ayer era una primera piedra de toque arriesgada y el equipo respondió con creces. En la victoria navarra ante el Arrate (27-31) el Portland se ganó dos puntos como premio a su derroche de solidez y a un estado de forma envidiable.
Fue un partido de polos opuestos que empezó loco. Tan pronto se veían errores clamorosos en los pases como el público gozaba con goles brillantes y dosis de espectáculo. Donde no hubo término medio fue bajo los palos, faceta en la que el navarro Iñaki Malumbres, por el equipo armero, y el danés Kasper Hvidt, por el albiazul, ofrecieron un recital. Los dos porteros firmaron una notable actuación, que suplió el ejercicio algo más fallón de las dos ofensivas.
Prueba de ello resultó la sequía goleadora al principio del choque. El primer gol local no llegó hasta el minuto 7 y en 11 minutos de juego sólo se habían anotado ocho (4-4). Los dos equipos pecaban de precipitación y, aunque se sucedían numerosos ataques, pocos se resolvían fructíferamente.
agilidad para distanciarse Ese empate abrió los diez minutos más igualados de la tarde, cuando el Arrate, en un arranque de personalidad, hasta se adelantó (7-6) e intentó marcar el camino. Sin embargo, el Portland aúna un bloque con más poderío y, ayer además, un juego especialmente vivo, y así impuso una vía alternativa por la que se marchó al vestuario con el partido encarrilado (11-15).
La defensa 3-2-1 llena de huecos de los guipuzcoanos abrió la puerta al genio de Balic. El croata brilló y jugó a sus anchas con los desmarques y los cambios de dirección, para dejar medio gol hecho a sus compañeros. Demetrio Lozano aprovechó uno de esos pasillos para elevarse en los diez metros y reventar la portería vasca con un golazo que cerró la primera parte.
Para completar el buen nivel de todas las líneas, los extremos, encabezados por un impecable Javier Ortigosa, cogieron más protagonismo tras el descanso. La agilidad en su hacer empapó el de todo el equipo, y en el minuto ocho alcanzó al marcador (15-21).
Con la distancia ya hecha, el Portland aún halló más facilidad para terminar jugando cómodo, mientras el Arrate no podía evitar tropezar con sus propios pasos. Uno de los más desacertados fue el cambio de defensa a un marcaje individual sobre cada jugador antoniano, que les regaló libertad con todo vendido y a falta de diez minutos.
En esas circunstancias, los goles cayeron copiosamente para ambos bandos, que se limitaron a esperar el final dejando buena imagen por encima de un resultado lógico.
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ARRATE Malumbres, Jurkiewicz (4), Carou, Arroyo (1), Ivo Díaz (1), Martins y Davor Cutura (8, 3 p.) -Siete inicial-. También jugaron Kobine (1), Nunes (5, 1 p.), Dalibor Cutura (6), Gamboa (1), Panadero y Salaberria.
PORTLAND SAN ANTONIO Kasper, Rocas (3, 1 p.), Andorinho (2), Lozano (2), Vugrinec (8), Juancho Pérez (2) y Balic (4)-Siete inicial-. También jugaron Carvajal (2), Dominikovic, Ortigosa (6, 2 p.), Jorgensen y Nikolic (2).
Marcador cada cinco minutos 0-2, 3-4, 7-7, 7-9, 9-12, 11-15, descanso. 14-18, 16-22, 18-24, 21-27, 24-30 y 27-31, final.
Árbitros García Mosquera y Rodríguez Rodríguez, del colegio gallego. Excluyeron a los locales Jurkiewicz y Carou, y también por parte navarra a Lozano, Vugrinec, Nikolic y Juancho Pérez.
Estadio Unos 1.800 espectadores en el Polideportivo Ipurúa de Eibar.
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