¡Qué barbaridad, 31 asesinados y el culpable se suicida!
A mí personalmente me produce también espanto al tiempo que me vienen a la mente interrogantes para los que no encuentro respuesta convincente. Así, respecto a los asesinados, ¿cómo es posible que no se abalanzaran sobre el asesino al ver su actitud? En referencia al asesino, dado el interés que suponen para mí los aspectos de la mente, siento una tremenda confusión.
Resulta que muchos compañeros de la universidad le describen como enigmático, raro, solitario, acosador, incluso con intención de suicidarse. Dicen que estuvo ingresado en un psiquiátrico.
Es evidente que este cóctel de atributos convierten al asesino en un personaje especial, incluso peligroso. Y es por ello que me resulta incomprensible que no mereciese una atención especial y un seguimiento continuo, toda vez que su reinserción social después de su internamiento en el psiquiátrico así lo aconsejaba.
Reconozco mi confusión e incomprensión.
Oxígeno puro para la Chantrea
Aingeru Pérez Crespo
El hecho de ser vecino de nuestra Chantrea desde el año 1954 me influye con sentimiento, oponiéndome con razones de peso a la partición del parque de Irubide, formando este verde espacio parte de mi historia, siendo el lugar de todos los vecinos chantreanos.
En mis diarios recorridos, por ser estudiante de Salesianos, la alta tapia de piedra del convento de las Josefinas me resultaba interminable, llegándose a formar senda divisoria en nuestro terreno de juego futbolero -entonces éramos jóvenes-, alegrándonos los chavales y yo, como entrenador de la UDC Chantrea en el año 92, por la disposición de un campo herboso y con porterías metálicas, situado al este del logrado parque, saltando algunos de aquellos chicos a la máxima categoría del fútbol actual.
El tradicional pino navideño lo plantamos en la zona no atendida con orientación hacia la Magdalena, regándolo con agua de la fuente cercana a la iglesia de Santiago, conformándose actualmente praderas relajantes para la expansión de abuelos, madres, hijos y jóvenes, incluso los correteantes caninos.
Al Plan Irubide, expuesto en la Ciudadela el año 1998, realicé mi particular alegación, contestándome de forma considerada la fallecida concejala pamplonesa Lidia Biurrun, argumentando por mi parte la necesaria permanencia en su totalidad de este parque vecinal, valioso para las gentes que comentan que les pertenece.
Tras el paso de nueve años, los presentes dictaminantes y ejecutores del Consistorio pamplonés vuelven con su proyecto, el cual es rechazado por los vecinos de la Chantrea, luego tienen la obligación de respetarnos, añadiendo que los valores son mínimos respecto al ruido existente, tanto para las altas, media y bajas viviendas, que con sus coquetos txokos, antiguos gallineros, fueron en algunos casos lugares de ensayo de los grupos musicales Condes y Barricada, que con 40 y 25 años de experiencia, entiendo que también estarán en contra de ese proyectado vial que invade, divide y trae peligro a los chantreanos de a pie. Que, en definitiva, nos impide respirar aire puro y sano con adornos ruidosos.
La peligrosidad de las armas
Jesús Pérez Artuch
¿Se imaginan que una mañana de primavera en el campus de la UPNA apareciese un individuo con una escopeta y vaciara el cargador sin inmutarse contra todo chichifú que a su paso se encontrase? Me dirán, venga chavalote, más tranquilo que eso pasa sólo en USA.
Bien, no lo discuto, es mucho más probable que pase allí, como lo hemos visto esta misma semana en televisión. Pero, ¿por qué ha ocurrido? Respuesta fácil y rápida: porque la pertenencia de armas allí es brutal, y compras antes una parabellum que una entrada para la NBA. Tampoco lo discuto.
Pero, ¿es ése el problema realmente? Los telediarios han demostrado que, por esa regla de tres, en España, pagando en torno a 35 euros y pasando unos tests no muy exhaustivos, cualquiera podemos emular a Harry el sucio con balas de verdad.
Claro que una bala te atraviesa y te revienta por dentro. Pero, ¿un cuchillo o un machete? ¿No son también armas y matan de igual forma? De esta manera todos tenemos acceso a las armas con enorme facilidad.
En mi opinión, lo sucedido en la universidad de Virginia no es un problema de la afición americana por las armas, sino un acto de un chaval que no estaba bien de la cabeza y no controló sus actos. Entiéndanme. Yo no estoy defendiendo que existan armas por doquier y que las pueda tener todo hijo de vecino, pero sí exijo un control estricto, serio y real de las capacidades psicológicas de todas aquellas personas que puedan poseer un arma sumamente peligrosa como es una de fuego. Es decir, desde personas aficionadas a la caza, que por afición hacen uso de ellas, hasta personas que las portan para desempeñar su trabajo, véase miembros de las FOP, GC y demás fuerzas de seguridad.
Cuando la cabeza falla, bien por enfermedad o bien por algún desequilibrio mental, y con un arma de por medio, ocurren a diario trágicos hechos, remitiéndome a los asesinatos de género o al policía que se le suelta el pestillo de seguridad, o el cazador al que se le dispara la escopeta con un compañero delante.
Gernika: a 70 años del horror
Prof. César Arrondo
El 26 de junio de 2007 se cumplen 70 años del bombardeo que la aviación nazi realizara sobre la villa de Gernika.
Mucha gente se pregunta: ¿por qué Gernika? Porque es el símbolo de un pueblo, como el vasco, que ha estado allí desde hace unos 7.000 años, a ambos lados de los Pirineos, con sus leyes, su democracia, su lengua, su cultura y su estilo de vida. En este sentido, Franco sabía muy bien el significado que la ciudad, su Casa de Juntas y su Roble tenían para el pueblo vasco.
Para ejemplificar el sentimiento del pueblo vasco ante el bombardeo, no hay nada mejor que las declaraciones a la prensa vasca del día después, del lehendakari José Antonio Agirre, cuando afirmaba: "Los aviones alemanes al servicio de los rebeldes españoles han bombardeado Gernika, arrasado este pueblo histórico tan venerado por todos los vascos. Han intentado herirnos en lo más profundo de nuestros sentimientos patrióticos, dejando bien claro una vez más lo que Euzkadi puede esperar de todos aquellos que no dudan en arrasar hasta la última piedra el santuario que representa los siglos de nuestra libertad y democracia".
Está bien conmemorar y mantener la memoria histórica, pero mucho mejor es vincular los hechos de una historia lineal, que ya lleva 70 años, donde los vascos han resistido el embate contra sus derechos históricos, entre ellos, a ejercer su derecho a decidir. En tal sentido, hay un pueblo que se ilusiona y sueña con vivir en democracia, libertad y paz, y que mantiene muy presente las sabias palabras de su lehendakari José Antonio Agirre: "Debemos jurar desde lo más profundo de nuestros corazones defender los derechos de nuestro pueblo, con determinación y patriotismo".