La zarzuela 'El asombro de Damasco' de la Escuela de Música de Barañáin se ganó el favor del público
con ésta, ya son ocho las representaciones que la escuela ha hecho de este género musical
esther áriz
Varias actrices de la zarzuela cantan vestidas con atuendos árabes.Foto: mikel saiz
Barañáin. La Escuela de Música Luis Morondo de Barañáin presentó ayer en el Auditorio de la localidad El asombro de Damasco , una zarzuela cómica para todos los públicos que recibió los aplausos del numeroso público asistente. Esta escuela lleva ya muchos años apostando por el género de la zarzuela. Desde que en 1994 representara La tabernera del puerto , su gusto por la zarzuela ha cobrado fuerza, habiendo representado ya un total de ocho títulos diferentes que han recibido una gran acogida por parte del público.
Ayer, 50 alumnos de esta escuela volvieron a demostrar sus dotes de canto, interpretación y baile en El asombro de Damasco , una zarzuela que fue estrenada en Madrid hace más de cien años y que, debido a su tono cómico, despertó las risas del numeroso público que acudió al Auditorio de Barañáin.
Los 40 alumnos de canto y los 10 de coro dieron vida ayer a una historia narrada en dos actos, que contó con el acompañamiento musical del afamado pianista Mikel Erro, perteneciente al Orfeón pamplonés.
La obra, dirigida por Ana Montoya, se sitúa en Damasco, por lo que los trajes, ambientación y algunos bailes estaban inspirados en la tradición musulmana. En este enclave árabe vive Zobeida, una bella joven que se encuentra con un médico naturista, Ben-Ibhen (encarnado por el candidato a la alcaldía por el PSN, Ángel Arrondo) para cobrar una deuda. Éste le dice que sólo le devolverá el dinero a cambio de sus favores. Ella, ofendida, protesta ante el juez Ali-Mon, que le promete hacer justicia si ésta pasa una noche con él. Indignada, Zobeida se marcha en busca del Visir, que utiliza la misma estrategia con ella.
Finalmente, el sultán consigue que los tres hombres se reúnan en la misma casa con la joven, donde tienen lugar una serie de cómicos enredos que ridiculizan a los tres hombres, dándoles su merecido.
Con esta representación, la Escuela de Música Luis Morondo de Barañáin suma ya ocho zarzuelas en su trayectoria musical. A La tabernera del puerto de 1994 le siguió La Gran vía en 1996. Un año después, la escuela representó Gigantes y cabezudos para protagonizar la conocidísima Verbena de la Paloma en 1999. En 2001 dieron vida al musical La bella y la bestia ; en 2003 La Corte del faraón y en 2005, La generala .
DESTACADOS
apunte
Reparto de intérpretes. Los alumnos de la Escuela de Música de Barañáin que formaron parte de la obra fueron Patxi Cobos, Juanjo Itoiz, José Tirapu, Ángel Arrondo, Charo Padilla, Chencho Sanz, Susana Echeverría, Pepe Berrozpe, Juan José Lazcano, Saioa Martínez, Alicia Martínez, Jesús Eseverri, Chus Gómez, Íñigo Porto, Íñigo Segura, Jorge Senosiáin, Pedro Ruiz, Sergio Garralda, Sergio Muiño, David Pejenaute, María Babace, Marta Senosiáin, Lidia Úcar, María Aguirre, Amaia Díez, Esther Henao, Sandra Lazcano, Irene López, Nerea Marín, Noelia Muiño, Irati Piñeiro, Elizabeth Polido, Marina Sanz, Noelia Tirapu, Marta Angós, Amaila Olano, Saioa Otín, Mª Mar Ruiz, Joaquín Olloqui, César Vigor, Mª Luisa Aguinaga, Virginia Angós, Magall Fernández, Natitxu López, Ana Suquía, Agustín Areta, Josetxo García, David Iríazoz, Carlos Peris, Unai San Martín, Martín Valencia, José Mª Villar y Iñaki Zenotz. El acompañamiento musical corrió a cargo de Mikel Erro, miembro del Orfeón pamplonés; y Ana Montoya fue la encargada de la dirección.