vitoria. El campeón está inquieto. Tiene mono de competición. Se le ve. Se le nota. Se le siente. También lo declara. "Tengo unas ganas inmensas de empezar". Juan Martínez de Irujo inicia el domingo en el Ogueta la defensa de su título del Manomanista. Lleva cuatro semanas sin disputar un partido. Un periodo de hibernación aún mayor si sólo se tiene en cuenta la competición oficial. Desde que cayó en los cuartos de final del Parejas el pasado 10 de febrero. Casi tres meses después, el delantero de Ibero vuelve a sentirse pelotari. El domingo le espera el peor de los rivales, Abel Barriola, que llega a los cuartos de final como un auténtico tiro.
Pese a que nunca se han enfrentado en el Manomanista, Irujo y Barriola son dos viejos conocidos. "Aquí ya no hay desconocidos", dice el campeón. "Se ha visto que Barriola ha hecho un gran campeonato. Para mí ha sido el mejor de lo que he visto hasta ahora. Ha tenido tres partidos y los ha ganado relativamente fácil. Si quiero ganar, tendré que sufrir".
No obstante, para encontrar el útlimo duelo individual entre Irujo y Barriola sólo hay que remontarse hasta el pasado 17 de diciembre, fecha de la final del Cuatro y Medio. "Tengo un buen recuerdo de aquel partido", bromea Irujo, "sobre todo porque gané". Pero luego, dotando de más seriedad a sus palabras, avisa de que el 22-21 de aquel partido se convierte en la mejor prueba para explicar lo que le espera el domingo. "Fue muy duro", recuerda. "Tengo claro que voy a sufrir porque Barriola está muy bien físicamente, llega a muchas pelotas y sufriré para hacer el tanto". Aunque también anuncia que no será el único que lo pase mal en esta ronda. "En el mano a mano y en cuartos de final, todos vamos a sufrir".
Irujo confía en que no le pase factura tanta inactividad. "No estoy muy acostumbrado a estar tanto tiempo parado, pero he tenido buenas sensaciones en los entrenamientos, y eso es lo que vale. Además, he tenido más tiempo que nunca para preparar físicamente el Manomanista. La mano derecha no me ha dejado entrenar todo lo que quería, pero ya estoy recuperado".
la derecha de barriola La que sí da como para escribir un libro es la derecha de Barriola. Pero, para Irujo, es un tema pasado. "Se hablaba mucho de su mano", dice el campeón, "pero ha demostrado que la tiene recuperada, que no tiene miedo y que pone la pelota lejos. Le está soltando bien con la derecha", sentencia. Y el dueño de la mano de la discordia ya comienza a estar un poco harto de tanta especulación, pero se lo toma con filosofía. "Mi derecha está al 100%", aclara Barriola. "Hice un buen Cuatro y Medio, pero todavía había dudas. Sin embargo, en este Manomanista sobra cualquier duda: he jugado bien y la clave de ganar los tres primeros partidos ha estado en el rendimiento de mi mano derecha".
No obstante, Barriola se resigna. "En la pelota siempre tienes gente que te apoya y detractores. Por desgracia para mí, he sufrido mucho de manos y, aunque ganase el Manomanista, siempre habrá gente que dirá que mi derecha está justa. Sin embargo, sé que mi mano está bien, así que el partido del domingo es una prueba para mí, no para mi mano".
jugar al 100% Hablando estrictamente del choque que le espera el domingo ante Irujo, Barriola tiene claro que, pese a tener su mano derecha en perfectas condiciones, se enfrenta al rival más temible. También el más temido. "Es el vigente campeón y el pelotari a batir. Él y Aimar han jugado las últimas finales y son los dos favoritos. Quizás Irujo más. Todos le conocemos. Es un pelotari con muchísimos recursos, tiene muchas armas para jugar mano a mano, pero me tengo que fijar en mi juego. Yo también saco bien, estoy con chispa, con golpe, acabo bien el tanto y tengo que aprovechar al máximo mis cualidades". Y, por supuesto, se acuerda de que no debe fallar. "No tengo que regalar pelota porque, si regalas algunos tantos a Irujo, luego lo pagas caro. Si hago lo mío al 100%, tengo mis posiblidades. Y a eso me agarro".
Aunque encuentra un estímulo especial por medirse a Irujo, Barriola admite que, el hecho de jugar el mano a mano, ya es algo "especial". "Es el torneo que premia al pelotari más completo". Además, huye del papel de víctima. "Cada vez que preparo un campeonato, lo hago con las mayores expectativas: llegar a las finales e intentar ganarlas". De momento va por el buen camino.