martínez de irujo20
barriola22
Duración 76 minutos.
Saques 6 de Irujo y 3 de Barriola.
Pelotazos 298.
Tantos en juego 7 de Irujo (5 dejadas, 1 gancho y 1 dos paredes) y 8 de Barriola (2 dejadas, 2 dos paredes, 1 buruzgain, 1 sotamano, 1 volea y 1 pelotazo atrás).
Errores 11 de Irujo y 7 de Barriola.
Marcador 0-5, 4-5, 4-7, 7-7, 7-9, 12-9, 12-10, 13-10, 13-14, 14-14, 14-15, 15-15, 15-17, 16-17, 16-19, 20-19 y 20-22.
Incidencias Lleno en el Ogueta de Vitoria. De salida se cantaron posturas de doble a sencillo por Irujo. Irujo tuvo a su padre Juan Ángel como botillero. José Antonio Olaetxea asesoró a Barriola.
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pamplona. Abel Barriola expuso ayer un argumento demoledor para zanjar las dudas infundadas sobre el estado real de su mano derecha. Está bien. Mejor que bien. En el Ogueta afrontó el examen definitivo. Y lo superó. El leitzarra regresa a las semifinales del Manomanista después de cuatro años sin catarlas y, después de lo exhibido hasta la fecha, con serias opciones de reconquistar una txapela que ya se caló en 2002. Eugui será su próximo rival (el 20 de mayo en la reapertura del Astelena de Eibar). Pero antes tuvo que superar cuatro etapas, la última de ellas ayer, ante el vigente campeón, Irujo.
Resignado a convivir para siempre con el enfermizo pasado de su mano derecha (fueron casi dos años de calvario), Barriola escenificó ayer la prueba definitiva de que su diestra funciona a las mil maravillas. Ante Galarza V, Xala y Peñagarikano le valió para apuntarse triunfos cómodos. Sobrados. Pero en el Ogueta se midió al rival más cualificado, el vigente campeón, Irujo, que también se caló la txapela (en 2004) apenas un año después de estrenarse como profesional. Soportó estoicamente los eléctricos ataques del manista de Ibero y pasó a dominar (también a rematar) en cuanto tuvo ocasión.
amago de lesión Barriola ya conocía las claves para derrocar al rey del mano a mano. Sacar bien, pelotear mejor y no hacer ningún regalo. Así desquició a Irujo en el arranque (0-5). Para entonces, su rival ya había cometido dos errores y se había encarado con un juez. Reaccionó apoyado en su rabia y su saque. Tres tantos consecutivos con el disparo inicial estuvieron a punto de nivelar la contienda (4-5), una igualada que no se hizo esperar (7-7). Y llegó justo después de que Barriola protagonizara el susto de la tarde al retirarse durante casi 10 minutos a los vestuarios del Ogueta. Un pinchazo en la ingle tuvo la culpa. Ayer pudo seguir. Que se lo pregunten a Irujo. Hoy se conocerá el alcance exacto de su lesión.
Tras el primer empate del partido (7-7) y la lesión del leitzarra, Irujo cometió dos errores que le volvieron a dejar en desventaja. Su zurda y un gancho, con Barriola vendido, se marcharon a la contracancha (7-9). Pero fue ajustar su puntería y encontrar un tesoro. Volvió a recurrir a su saque. No logró tantos directos, pero sí encontró remates más sencillos que hicieron mella en su rival (12-9).
El campeón pudo romper entonces el choque. Pero su derecha no respondió como acostumbra. La de Barriola, sí. El leitzarra sacó todo lo que guarda dentro. Recurrió a la violencia en cada uno de sus golpeos (a bote, de volea, de sotamano...) y se encontró con una merecida remontada (16-19). Tanto se desquició Irujo que tuvo que arriesgar. Tuvo suerte. Una ajustada dejada le devolvió sus opciones de victoria. Pero, cuando estaba a dos pasos de lograrla (20-19), falló con su derecha, se encontró con un gran pelotazo cruzado de su rival (tras un extenuante tanto) y un saque que devolvió a Barriola a las semifinales de un Manomanista que queda huérfano de campeón.