Acaba de venir Holga a decirme, tras leer su artículoCuranderos en la universidad , que el Armentia vuelve a la carga. Ella le llama el Armentia , igual que a la alcaldesa le llama la Barcina ..., aunque en este caso sin desdén, así que sospecho que en el fondo le cae incluso bien. Y a mí también. Suelo estar de acuerdo con muchas de sus apreciaciones, pero reconozco que cada vez que escribe sobre homeopatía, se me hincha un poco la vena.
Ya en una carta anterior les comentamos que tanto mi gata como yo hemos asistido en más de una ocasión a la consulta de un homeópata. Y a ambos nos ha ido bien, motivo por el cual nos molestan las constantes diatribas del columnista en contra de la homeopatía. ¿Curanderos , dice? Nuestro homeópata, como la gran mayoría, es licenciado en Medicina. Un médico de mente abierta y lo suficientemente humilde como para admitir que la medicina de principios del siglo XXI, al igual que el resto de las ciencias, no está en disposición de explicarlo todo.
Ciertamente no se conoce el mecanismo por el cual dosis infinitesimales de ciertas sustancias, teóricamente insuficientes para provocar reacción alguna, son capaces de curar. Pero el caso es que curan. Y no se trata de un efecto placebo, puesto que la homeopatía funciona también en bebés e incluso en animales. Lo corrobora la experiencia de médicos homeópatas y pacientes. Y eso, la experiencia, el conocimiento empírico, también es ciencia, señor Armentia.
Sí, Holga, sí. Me insiste para que comente aquello que ya comenté en aquella carta anterior, el caso de los indios norteamericanos que mascaban corteza de sauce para combatir el dolor de muelas. Ellos no sabían que dicha corteza contiene ácido salicílico (que precisamente viene de salix, nombre latino del sauce), ni conocían el modo en que el ácido salicílico actúa sobre el organismo. Sólo sabían que masticándola se aliviaban ciertas dolencias y, como no eran tontos, la masticaban sin ningún rubor. Luego llegó la Bayer, llamó aspirina al invento y se forró. Pero ésa es otra historia.
Mi gata y yo creemos que eso de perseguir la superchería, el curanderismo y los remedios milagro está muy bien. Pero también creemos que cuando uno se obsesiona corre el riesgo de convertirse en martillo de herejes, condenando a la hoguera no sólo a auténticos herejes, sino también a aquellos buenos cristianos que únicamente tienen una visión diferente de las cosas.
Nosotros, por nuestra parte, seguiremos confiando en la homeopatía, y desconfiando de agujeros negros, enanas blancas, corrimientos al rojo, inflaciones cósmicas, antimaterias y todas esas cosas tan raras que ni nosotros ni nadie ha visto nunca, pero que Javier Armentia está empeñado en hacernos creer que existen.
El valor de la cultura
Víctor Corcoba Herrero
Me parece una sensata idea apostar por la industria de la cultura como un valor humanístico y que también se considere un valor económico. Una explotación en pujanza. Para empezar tenemos lo más importante, un capital universalista y universalizador, una lengua madre integradora y enriquecedora, que salvaguarda una identidad propia dentro de la diversidad, a la que debemos seguir promocionando, aunque cada día sean más las personas que integran el español entre sus preferencias lingüísticas. Hoy al carro de la cultura española ya no le falta la rueda de la ciencia, como denunció en su tiempo Ramón y Cajal.
Es cierto que tenemos una cultura arraigada de gran valor, que se vale por sí misma a poco que la dejemos ser ella misma, puesto que todo ser humano necesita envolverse por la belleza. Si algo tiene nuestra cultura es eso, hermosura. Se aviva por sí sola. Si acaso, los poderes públicos, lo que han de hacer es cuidar y proteger este atractivo patrimonio artístico literario humanístico científico. Por otra parte, el mundo del descanso, del deporte, de los viajes y del turismo constituye, sin lugar a dudas, junto con el mundo del trabajo, una dimensión económica importante, donde la cultura siempre está presente. El camino de la estética es algo que el ser humano busca apasionadamente, sobre todo en los momentos actuales tan cargados de banalidad y brutalidad. El corazón de una cultura como la nuestra, fruto de una síntesis armoniosa entre el tiempo y la genialidad del pueblo, es una buena manera de elevar la sabiduría colectiva.
Industrializar la cultura, con su lenguaje simbólico, puede ser altamente rentable, sobre todo para unir el corazón de las gentes a la fascinación. En consecuencia, me parece oportuno potenciar la cultura con las culturas y crear relaciones recíprocas. Una buena manera para transformarse por dentro. Al final somos lo que es nuestro espíritu.
Las semanas culturales, los festivales de arte o música, las exposiciones, las bienales artísticas… y tantos otros eventos de la industria cultural , además de generar recursos económicos, ayudan a un acercamiento y permiten intercambios muy prometedores para captar la realidad compleja y misteriosa del mundo. Todavía en el supermercado de la ilustración, donde imperan la autenticidad de los sentimientos y el ingenio, la estética y la emoción, es posible ofrecer a quienes van en busca de la verdadera cultura, el primer paso al entendimiento y a la comprensión. Lo fructífero es que el hombre, dentro de esa industria formativa, consuma y genere sapiencia en medio de un mundo bárbaro y hostil.
Hello Rochapea, Hello Azpilagaña, Hello San Juan... eta 'Kaixo', noizko?
Maider Albeniz, Rakel Rodríguez
Aspaldikoa da Iruñean 0-3 urteko zikloaren euskarazko plazen eskaintza murritzaren salaketa. 1995. urtetik ez da euskarazko haur eskolarik zabaldu gure hirian eta bakarrik 172 plaza daude adin honetako umeentzat; guztiak, gainera, auzo berean. Gaztelaniaz, aldiz, ia 1.000 plaza daude.
Diskriminazio horren aurkako mobilizazioak ugariak izan dira, batez ere 2003. urtetik aurrera. Garai horretan, Errotxapean martxan jarri behar zen haur eskola berria euskaraz izateko ekimen asko aurrera eraman ziren, baina guztion harridurarako Udalaren erantzuna ingelesez irekitzea eta gainera kudeaketaren pribatizazioa izan zen. Datorren ikasturterako, haur eskola berri bat izanen dugu (Hello Azpilagaña) eta berriro ere, zoritxarrez, gurasoen nahiaren kontra aukeratutako hizkuntza ingelesa izanen da eta kudeaketa pribatua ezarriko da.
Aipatu beharra dago euskarazko eskaera oso altua dela, horren adierazgarri 2003. urtean haur eskolen aurrematrikulazio garaian egin zen sondeo baten emaitzak: familien %63ak haurra euskaraz matrikulatuko luke, auzoan aukera izatekotan. Baina errealitate honen aurrean zein da UPN-CDNren jarrera? Hurrengo haur eskola ere ingelesez irekitzea, Donibane auzoan, hain zuzen ere. Lotsagarria. Beste aldetik, ezin dugu ahaztu, euskara bertako hizkuntza dela eta norberaren haurra euskaraz hezitzeko eskubidea bermatu beharko litzatekeela, horrela jasotzen baita Euskararen Erabilpenerako Iruñeko Udal Ordenantzan, 26. artikuluan.
Beraz, UPN-CDN taldeek ez dute kontuan hartzen ez hiritarren hizkuntza eskubideak ezta eskaera ere, hori dela eta, gure Plataformatik Iruñeko Udalari honako hau exijitu nahi diogu: euskarazko plazen kopuru nahikoa eta eskolen kalitatezko hezkuntza proiektua mantentzea.
Gure haurrek, haien auzoan eta gurasoek aukeratutako hizkuntzan hezitzeko eskubidea dute!