un año más, y ya van nueve, San Martín de Unx volvió a celebrar ayer, con un nuevo éxito de participación, su tradicional Día del Rosado. Y es que este caldo en particular y el vino en general fueron los protagonistas de una jornada dedicada a conocer mejor y a disfrutar de un producto muy ligado a la localidad en particular y a la Zona Media en general. A las 9.30 horas dio comienzo la jornada, y a partir de las 10.00 empezaron a llegar los primeros visitantes a la localidad. Les daba la bienvenida la no menos tradicional chistorrada popular, que se repartió en las tres entradas principales de la localidad (desde Tafalla, desde Olite y desde Sangüesa). La iniciativa volvió a conseguir el éxito de años anteriores y para las 11.00 horas se habían agotado los más de 100 kilos de chistorra y 150 barras de pan empleados para su preparación.
Una vez en el pueblo, y con el estómago lleno, los visitantes pudieron pasear por los alrededores de la plaza de Santa María del Pópulo, donde a lo largo de toda la mañana permaneció instalada una feria de artesanía compuesta por decenas de puestos de distintos tipos. Uno de los que más llamó la atención fue el de José Fernández Coll, un tonelero jubilado que demostraba en directo cómo fabricar una barrica: "Es un proceso totalmente artesanal y siempre se realiza con el mismo material, el roble, que puede ser francés o americano. En algún tipo de bebidas, como el txakolí y la sidra se utiliza madera de fresno, pero para criar un buen vino es fundamental tener una barrica de roble", explicaba el artesano quien además apuntaba que "para conseguir la textura y la forma deseadas hay que mojar primero la madera y luego domarla calentándola con fuego". Fernández, que reside en San Adrián, es uno de los dos únicos toneleros que hay en la zona norte de España. En cuanto a la continuidad del oficio declaraba que "está asegurada, porque yo les he enseñado a unos cuantos chavales en la Escuela de Artes y Oficios de Calahorra. Y ahora están trabajando de toneleros en distintas bodegas de La Rioja".
Otra de las actividades que no podía faltar en la mañana de ayer era el curso de iniciación a la cata, que dio comienzo hacia las 11.30 horas en el frontón municipal. Allí se congregaron alrededor de 60 personas para escuchar los consejos del enólogo Javier Ochoa, que entre otras cosas les mostró cómo apreciar los distintos matices del vino a través de la vista, el olfato y el gusto. Los asistentes pudieron probar cuatro tipos distintos de vino: blanco, rosado, crianza y reserva, uno por cada una de las bodegas de la localidad: Bodegas Máximo Abete, Cooperativa de San Martín de Unx, Bodegas Ayerra Bodegas Beramendi. Ochoa les explicó además las peculiaridades del rosado de la zona.
Y el vino de la localidad siguió fluyendo porque a las 13.00 horas comenzó la degustación de vinos de las cuatro bodegas del municipio y de Evena, que tuvo lugar en la plaza del Ayuntamiento. Allí todos aquellos que habían comprado una copa -a precio de 3,5 euros- pudieron probar las distintas variedades. Uno de los encargados de servírselas era Esteban Ayerra, bodeguero y concejal de Festejos de San Martín de Unx quien explicaba que "el rosado es una de las señas de identidad del pueblo, por eso se instauró la fiesta, pero San Martín también puede presumir de tener buenos tintos y blancos". Ayerra también quiso desvelar, las peculiaridades del vino de San Martín: "Probablemente sea por la altitud y por el sol que casi siempre pega en los viñedos, pero la cuestión es que la orografía del entorno favorece mucho a la uva garnacha, que es fundamental en la elaboración del rosado".
Durante toda la mañana no faltó la música, que corrió a cargo del grupo de Huarte Ardanbera y de los gaiteros de Tafalla. Además, a las 11.00 horas actuaron en la plaza del Ayuntamiento los dantzaris de la ikastola San Fermín. El programa de actividades se cerró, para todos los que se quisieron quedar, con una comida popular en los restaurantes locales, Casa Tomás y El Castillo.
El éxito de público y la buena marcha de todas las actividades volvieron a ser elogiados por los organizadores, -el Ayuntamiento y el Consorcio de Desarrollo de la Zona Media- en una jornada que tiene garantizada su continuidad en el calendario festivo y cultural navarro.