pamplona. Ver su obra terminada y, además, comprobar que gusta. Es la mejor recompensa para cualquier creador, y lo fue ayer para la pamplonesa Maitena Muruzábal y la argentina Candela Figueira, quienes, desde la butaca de una sala de cine, vieron cumplida una parte muy importante del sueño en que se embarcaron hace dos años.
Las imágenes que llenaban la pantalla eran las de su película, Nevando voy, con la que estrenan la productora navarra Cronopia y de la que son directoras, productoras y guionistas. Un proyecto en el que la carencia económica se ha suplido de principio a fin con ilusión, esfuerzo, inversión de tiempo, de creatividad y profesionalidad. Y algo de todo ello late en la historia que por fin ayer el equipo y sus más allegados pudieron ver en pantalla grande. "Queríamos hacer un pase especial, a modo de agradecimiento, para todas las personas que nos han ayudado y sin cuya colaboración esta película no habría salido adelante", explicaba Maitena Muruzábal, momentos antes de dar comienzo la proyección. "Han venido amigos, familiares, gente que nos dejó un camión para rodar, un autobús, extras, los actores... Es lo menos que podíamos hacer para devolverles el favor, compartir con ellos el resultado", añadía la joven pamplonesa. Y una vez visto, con las luces ya encendidas, el resultado se premió con aplausos calurosos y sinceros. "Parece que a la gente le ha gustado, se han emocionado viéndola, han llorado...", comentaba tras el pase Muruzábal. Su compañera también quedó satisfecha. "Es emocionante verla desde la butaca, porque no sabes si te va a gustar o no... A mí me ha gustado porque todo lo que queríamos lograr, todo el esfuerzo que hemos hecho y la idea que teníamos, lo he visto ahí, en la pantalla", decía Figueira. Hasta el pasado viernes, a sólo un día del pase especial en los Golem Baiona, estuvo trabajando en la película el equipo de posproducción. "Han hecho una labor espectacular, y ha sido de las más duras. El de sonido, el editor, el compositor... Ojalá a todos les salga después de esto un peliculón para hacer, porque se lo merecen", contaba Maitena Muruzábal. Coincidía con ella Candela Figueira, al destacar que toda la gente que ha trabajado en la película "está muy capacitada, aunque para la mayoría haya sido la primera experiencia en un largo".
reencuentro Después de meses sin verse, la proyección de Nevando voy juntó ayer a sus cuatro actores protagonistas: el joven pamplonés Xabier Yárnoz (Jairo en el filme), la pamplonesa Laura de Pedro (Ángela), el veterano actor aragonés Gabriel Latorre (Javier) y la madrileña "pero vasca de corazón" Mª Asun Aguinaco (Karmentxu). Ninguno quiso perderse el pase especial de la película que rodaron el verano pasado, entre Pamplona y el polígono industrial de Egüés.
"Vamos a verla entera aquí por primera vez, es emocionante", comentaban momentos antes de la proyección, a la que asistieron acompañados de familiares y amigos. Algunos, como Laura de Pedro y Gabriel Latorre, en una visita relámpago. "Me he escapado del rodaje de una película de vampiros que estoy haciendo en Alicante, con Paul Naschy", contaba la actriz pamplonesa. Latorre hizo parada en la capital navarra antes de viajar a Teruel "a otro estreno". Los rostros de los actores tras el pase lo decían todo: el esfuerzo valió la pena. Y los del público asistente dejaban claro que sí, que si hay ganas, empeño e ingenio, con un presupuesto casi de cero puede salir una historia conmovedora y de gran calidad.