madrid. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, avanzó ayer que la estrategia de seguridad y salud laboral para el periodo 2007-2010, que actualmente se ultima, permitirá reducir en un 25% la actual tasa de siniestralidad laboral. Con esta previsión, España, que cerró el año pasado con un índice de incidencia de 60,3 accidentes por cada 1.000 trabajadores, descendería hasta una tasa de siniestralidad de 45 accidentes por cada 1.000 habitantes.
Zapatero, que pronunció estas palabras durante un homenaje al histórico dirigente de UGT Nicolás Redondo Urbieta, con motivo de su ochenta cumpleaños, recalcó que la lucha por la seguridad y salud laboral es "uno de los dos grandes objetivos" en los que considera se tiene que "centrar el mundo del trabajo" a partir de acuerdos sociales y diálogo social.
El otro, según afirmó, "es seguir incrementando a un mayor ritmo" la conversión de trabajos temporales a fijos, pese a que, según afirmó, esta tendencia "marcha muy bien" tras el acuerdo recientemente firmado al respecto.
De la misma manera, durante su intervención en el acto, el presidente del Gobierno apuntó al pleno empleo, a la continua mejora del salario mínimo interprofesional (SMI) y a la regulación de los trabajadores inmigrantes, como otros retos del mercado laboral a futuro.
Así, Rodríguez Zapatero avanzó su intención de seguir trabajando en la próxima legislatura por "garantizar un salario mínimo mucho más digno". "En este sentido ya hemos recorrido un camino en esta legislatura y recorremos uno más amplio en la legislatura siguiente", indicó.
Por último, se comprometió a ordenar los trabajadores inmigrantes. "España debe seguir siendo un ejemplo de cómo ordenar a aquellas personas que vienen a vivir y a trabajar con nosotros". >e.p.