pamplona. A Aimar Olaizola nadie le podía borrar ayer la sonrisa de su rostro. El domingo por la tarde, tras finalizar la final del Manomanista, en la que derrotó a Barriola por un contundente 22-10, comenzó una gran fiesta de celebración que finalizó bien entrada la madrugada. Después de recibir los pertinentes trofeos, comparecer ante los periodistas en la sala de prensa del Atano III de San Sebastián y pasar por la ducha, el goizuetarra, en compañía de su hermano y botillero Asier y más de un centenar de amigos y familiares, se dirigió hacia la sidrería Alorrenea de Astigarraga. Allí, con los nervios de la final ya olvidados, el bicampeón del Manomanista celebró por todo lo alto un hito histórico: el haberse convertido en el 16º pelotari de la historia en conquistar en más de una ocasión la txapela más importante del panorama pelotazale.
El campeón cenó junto a su novia. Una de sus confidentes, como también lo son sus padres. También su hermano. Su entorno más próximo. A ellos les dedicó un triunfo que pasará a la historia. Sin embargo, a Aimar no se le olvidó ayer acordarse del perdedor. Barriola fue su rival, pero también es su amigo. Por eso el goizuetarra se encargó de recordarle que, aunque la gloria sólo es para uno, él también mereció el premio. Sobre todo por el trabajo previo realizado para entrar en la final y reingresar en la elite de la mano profesional. Por si alguna vez la hubiera abandonado.
¿Ha recibido muchas llamadas para felicitarle por el histórico triunfo que consiguió el domingo en el Atano?
La verdad es que sí. Y más vale que tenía el teléfono móvil apagado. Hemos llegado bastante tarde a casa porque nos hemos líado con la celebración. Como es normal, después de ganar una txapela tan importante, hay que festejarlo y se nos ha hecho bastante tarde.
¿Se siente especial por haber conseguido un hito, el de ser bicampeón, al alcance de muy pocos profesionales de este deporte?
Diría que sí, pero también que no. Al principio, después de jugar el partido, no te das cuenta de lo que has conseguido realmente. Pero ya dije antes de disputar la final que este campeonato es el más importante para todos los pelotaris y ganar la txapela del Manomanista es especial, bonito y superimportante.
Usted hizo un partido sin fisuras. Apenas cometió errores. ¿Cómo vio a su rival?
Barriola había demostrado hasta antes de la final que estaba con mucha confianza y con mucho juego. Las manos, que tantos problemas le habían dado otros años, le estaban aguantando muy bien y el domingo también se demostró. Sin embargo, creo que la clave de mi victoria estuvo en que yo acerté bastante desde el principio. Otras veces suelo salir a jugar muy frío y me cuesta meterme en los partidos. Pero el domingo tenía buen cuerpo. Me sentí bien desde el inicio. Por eso pude empezar ganando 7-0 y ahí estuvo la clave de lo que pasó después. Además, en la segunda mitad del partido, creo que aguanté mejor el ritmo que Barriola. A él le pesó demasiado haber empezado tan mal.
A usted le ha tocado perder en otras ocasiones. ¿Qué mensaje de ánimo le enviaría a Barriola?
Le diría que el trabajo que ha hecho ha sido bueno. De hecho, tiene que tener en cuenta que a las finales sólo pueden llegar dos. Si ganas, todo es bonito. Si pierdes, te da pena. Pero Barriola ha hecho un gran trabajo. Llegó a la final del Cuatro y Medio, ahora a la del mano a mano y eso tiene mucho mérito.
Así que tanto usted como Barriola ya están recuperados de los problemas físicos que tantas veces han puesto en duda su rendimiento.
Creo que sí. Se ve en la cancha. Si tuvieramos secuelas, no estaríamos ahí. Barriola igual ha estado más tiempo parado, pero creo que tanto él como yo estamos mejor, estamos ahí arriba, jugando finales, y eso es lo más importante. >j.l.