madrid. Siete turistas españoles y dos ciudadanos yemeníes murieron ayer en un atentado atribuido a Al Qaeda al lanzar un suicida su vehículo bomba contra el convoy en el que viajaba un grupo de vascos y catalanes en una zona turística del este de Yemen.
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, explicó la pasada jornada que se estaba trasladando a los fallecidos y a los heridos, en el segundo golpe contra intereses españoles en una semana, tras el atentado de Líbano, a un centro hospitalario de la capital yemení, Saná, y agregó que hasta que no llegaran a un centro sanitario no se estaría en condiciones de confirmar las identidades.
El Gobierno español tenía prevista enviar una aeronave española, en la que viajarán el ministro de Industria, Joan Clos, y el secretario de Asuntos Exteriores, Bernardino León, hacia Yemen para repatriar los cadáveres y a los heridos en el menor tiempo posible.
El atentado ocurrió a las 17.30 hora local, cuando el convoy de turistas españoles, que estaba formado por cuatro vehículos y contaba con escolta de la seguridad yemení, salía de visitar el templo de la reina de Saba, uno de los lugares más atractivos de Yemen, y fue embestido por un coche. Los turistas españoles, que incluyeron el viaje al templo como parte de una estancia de 25 días en el país, habían contratado el viaje con la agencia de viajes vizcaían Banoa, según confirmaron fuentes de esta empresa, que añadieron que la expedición la formaban turistas catalanes, vascos y madrileños, entre otros, ya que la agencia cubre todo el territorio nacional.
La agencia nacional de noticias Yemení, Saba , que citaba a "una fuente responsable", señaló que "las primeras informaciones mostraban que Al Qaeda estaba detrás de esta acción cobarde" y añadió que los organismos de seguridad "perseguirán a los terroristas para detenerlos y juzgarlos".
Ningún grupo había asumido ayer la autoría del atentado, aunque fuentes locales recordaron que hace una semana la rama de Al Qaeda en Yemen advirtió de que iba a vengar la detención de varios de sus miembros de este país al sur de la península arábiga. Las fuentes locales recordaron que el supuesto líder de la rama yemení de Al Qaeda, Abu Baseer Al Weheshi, ya lo había advertido en un comunicado hecho público esta semana en Internet.
Yemen es la cuna de la familia de Osama Bin Laden, líder de la red terrorista Al Qaeda, que tiene una fuerte presencia en la zona. El pasado mes recibió una información sobre un posible ataque de este grupo, que en 2000 atentó contra un destructor estadounidense USS Cole , causando la muerte a 17 marinos, y dos años después contra un petrolero francés, matando a dos personas.
Los conflictos tribales son frecuentes en Yemen, y las tribus, especialmente las chiíes de Mareb, en pugna con el poder suelen recurrir al secuestro de occidentales como modo de presión para arrancar concesiones. Más de 200 extranjeros han sido capturados en los últimos 15 años.
apertura de diligencias Moratinos aseguró que, en ausencia del ministro de Asuntos Exteriores de Yemen, se mantuvo en contacto durante toda la tarde de ayer con el viceministro de Asuntos Exteriores, quien le trasladó las primeras informaciones sobre las investigaciones realizadas. El ministro añadió que el presidente de Yemen tenía previsto hablar con el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, para darle el pésame y ofrecerle toda su colaboración.
Por su parte, Don Juan Carlos expresó su "indignación, condena y repulsa", por el atentado, al igual que el Gobierno, así como los partidos políticos que condenaron el ataque.
El Ministerio de Asuntos Exteriores, a través de su pagina web desaconsejaba "vivamente" visitar Yemen y recomendaba a quienes desean emprender un viaje a este país "máxima vigilancia" por el "riesgo de atentados terroristas".
El juez central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu, abrió diligencias previas para investigar la muerte de los siete españoles en Yemen.