pamplona. La Federación Navarra de Pelota salió por la puerta grande el pasado fin de semana en Logroño, donde se proclamó campeona de la 38ª edición de la Copa SM El Rey. La competición arrancó el pasado viernes con los partidos de semifinales de mano. Y a Navarra se le presentaba una complicada papeleta ante Andalucía, con quien había perdido hace una semana en el frontón Labrit, por lo que no las tenía todas consigo. Sin embargo, a Xabi Arraztoa no le tembló el pulso y mostró su mejor cara en la semifinal. Con un gran saque y mandando pelotas incómodas a su rival, el andaluz Zabalo, logró vencer el encuentro con relativa comodidad (18-9). El navarro se metía por méritos propios en la final, donde se vería las caras con el representante de Zamora, que doblegó al riojano por 18-14.
Por su parte, en mano parejas, los pelotaris navarros, Ongay y Okiñena, que han mostrado una tremenda regularidad a lo largo del Federaciones, no dieron opción a la pareja riojana formada por Gómez y Valgañón y sellaron su billete para la final al ganar por un claro 22-13. Andalucía se convirtió en el rival de los navarros, al vencer en la otra semifinal a Castilla y León (22-16).
semifinales de herramienta El sábado cogió el testigo la herramienta, que disputaba las semifinales. En paleta cuero y pala corta, Cataluña medía sus fuerzas con Aragón, mientras que los pelotaris de Navarra se tenían que ver las caras con los de Castilla y León. Así, los aragoneses se impusieron en las dos semifinales a los catalanes, a los que superaron por 35-31 en paleta cuero y por 40-32 en pala corta.
Por su parte, Navarra consiguió alcanzar la final en la modalidad de pala corta, al vencer Zozaia Erburu 40-14 a los palistas de Castilla y León, Arranz Baeza. Pero la alegría no fue completa puesto que los representantes forales en paleta cuero perdieron sus opciones de colarse en la final de la modalidad. Los navarros Larrea y Txiki disputaron un duro encuentro de una hora y cuarto de duración, pero el ritmo impuesto por sus rivales, Medina y González, de Castilla y León, al inicio del encuentro provocó que cobrasen una importante diferencia ante la que nada pudieron hacer los pelotaris forales.
navarra manda en las finales Tras la disputa de las semifinales, Navarra se colocó a la cabeza en lo que a finalistas se refiere. Los representantes navarros estuvieron presentes en tres de las cuatro en juego; Aragón contaba con pelotaris en dos de ellas, y Zamora, Andalucía y Castilla y León tuvo un representante en cada una de ellas. Por lo tanto, el rival directo para la Federación Navarra era la aragonesa. Pero su sueño de terminar como campeones se esfumó rápido para los aragoneses, ya que perdieron, en paleta cuero, contra Castilla y León por 35-14. Además también cayeron derrotados contra la pareja navarra formada por Zozaia y Erburu por un 40-14. El encuentro fue una gran demostración de los navarros en pala corta, en la que dejaron claro que son los dominadores de la modalidad, en la que se proclamaron campeones.
En ese momento faltaban las finales de mano. El navarro Arraztoa no tuvo suerte en la final y no pudo hacer su juego ante Mintegi, de Zamora. El pelotari foral terminó el choque con su muñeca tocada.
Por último, la final de mano parejas fue de infarto. Los navarros Ongay y Okiñena jugaron contra los andaluces Irigoyen y Navarro un partido durísimo de una hora y media de duración, con continuas alternativas en el marcador y sin que nadie lograse distanciarse. Así, con un 21-19 en contra de los navarros, Ongay lanzó desde el 4 una dejada al ancho primorosa. Con 21 iguales, Ongay firmó el tanto de la victoria con un saque al centro del frontón que el andaluz Navarro no devolvió, permitiendo a Navarra proclamarse campeona de la Copa del Rey de pelota.