pamplona. Tradicionalmente se ha entendido la adopción como algo irrevocable y para toda la vida, sin embargo, en los últimos tiempos se está detectando un movimiento sociológico en el que personas adoptantes y adoptadas pretenden que la acogida de menores deje de tener efecto al cabo de un tiempo, que se considere una situación familiar temporal, en contra de lo que establece la legislación. Así lo explicó ayer Carlos Lasarte Álvarez, catedrático de Derecho Civil en la UNED y presidente del Instituto para la Defensa del Derecho de Familia, en la inauguración del curso de verano de la UPNA Adopción de Menores . El ciclo de cursos veraniegos que organiza la UPNA se inició ayer, sin embargo, no serán oficialmente inaugurados hasta hoy por el rector Julio Lafuente en la Sala de Armas de la Ciudadela, a las 11 horas.
En la charla de ayer sobre Estado civil y adopción , Lasarte aseguró que "renunciar a la patria potestad de un menor adoptado es ilegal porque supone un abandono de familia", y añadió que es una situación "inadmisible porque no se puede jugar con los intereses del menor". El catedrático explicó que los fracasos en las adopciones se dan principalmente por cuestiones de expectativas incumplidas. Muchas personas adoptantes esperan que los menores sean algo que no son, "a mí me encantaría tener un hijo que escribiera como Vargas Llosa", señaló. Pero no hay que olvidar que "los problemas de relación entre padres e hijos también se dan en las familias consanguíneas", donde también hay "frustración", indicó Lasarte.
Por otro lado, el catedrático explicó brevemente el nuevo proyecto de ley sobre adopción internacional publicado el 29 de junio. Éste pretende unificar "el panorama normativo general para el conjunto del Estado" y potenciar los acuerdos con los países de origen de los adoptados, según explicó el experto.
En relación a las adopciones internacionales, Lasarte indicó que las mayores dificultades en los países de origen vienen dadas por "actuaciones irreflexivas de algunos adoptantes que se presentan en un país con el bolsillo lleno de dinero pretendiendo realizar la adopción" y haciendo caso omiso de las "pautas establecidas" por el Ministerio de Exteriores, lo cual resulta muy perjudicial para otros procesos.
Además, añadió que el problema fundamental que presenta la adopción es la "bajísima tasa de natalidad", ya que se tiene hijos más tarde y en Navarra, por ejemplo, "no se llegan ni a un hijo por pareja".