pamplona. En principio no se espera que la Ejecutiva Federal tome una decisión hoy sobre la política de pactos en Navarra sino que se limiten a escuchar y plantear sus dudas a Chivite y a Puras. La cuestión que se plantea es qué pasará a partir de entonces. Hay dos posibilidades: que la dirección federal avale la demanda unánime de la federación navarra, con lo que el pacto con NaBai e IUN podría cerrarse en cuestión de días para, seguidamente, abordar la investidura de Puras (posiblemente la semana que viene); o que la Ejecutiva del PSOE desautorice la decisión adoptada en Pamplona, con lo que se abriría un escenario muy complejo.
Y es que desde el PSN se entiende que la competencia de la dirección del PSOE se limita a autorizar o no una propuesta de pacto, pero "nunca" a obligar a una federación a abstenerse en una votación para posibilitar un gobierno en minoría de otro partido (en este caso de UPN). Además, se señala desde Pamplona, que no se le puede obligar al PSN a aceptar el decálogo de Sanz y tampoco a "hacer oídos sordos" al clamor tanto de las bases del partido "como de la propia sociedad".
posibilidades El rechazo de Madrid al dictamen del PSN abriría, en caso extremo, dos posibilidades igualmente devastadoras para los socialistas navarros. La primera sería seguir adelante con la decisión unánime de bases y dirección, posibilitar el cambio aún al margen de Madrid, y enfrentarse a un posible expediente colectivo que abriera Ferraz. El desenlace sería incierto: el archivo del expediente, la disolución de la federación con la creación de una gestora o el paso de todo el grupo parlamentario al grupo mixto pero manteniendo su presencia en el Ejecutivo.
Si se aceptara la negativa de Madrid al pacto y se acatara el mandato de abstención en una posible investidura de Sanz, el desenlace más probable, a corto o medio plazo, sería la convocatoria de nuevas elecciones (porque UPN no quiera presentarse a la investidura o porque Sanz, ya como presidente, las adelantara). En ese caso, encuestas internas apuntan a la debacle: pasar de 12 escaños a entre 5 y 7.