Pamplona. Han sido muchas las declaraciones públicas sobre Navarra que los distintos líderes del PSOE han realizado los últimos meses. Todos han guardado cautela a la hora de mostrar sus preferencias, pero han coincidido en que la decisión sobre el futuro Gobierno foral la tomaría el PSN. El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido precisamente quien más claramente ha defendido la autonomía de los socialistas navarros: "Confío en que los socialistas navarros sabrán orientar las ganas de cambio que tiene la sociedad Navarra. Pero permítame que sea coherente y deje que sea el PSN quien tome la decisión sobre los acuerdos en Navarra".
Fue la respuesta que Rodríguez Zapatero dio a Uxue Barkos en el Congreso de los Diputados con motivo del Debate sobre el estado de la Nación. Aquel día además, el presidente del Gobierno hizo una defensa a ultranza de Nafarroa Bai, después de que el PP dijera un día antes que pactar con la coalición era "abrir las puertas a la negociación con ETA". "Mi obligación como presidente es defender a NaBai de las inaceptables acusaciones veladas. Es una formación escrupulosamente democrática", alegó Zapatero.
No ha sido, sin embargo, la única vez en la que se ha comprometido públicamente ha respetar la decisión que finalmente adopten los socialistas navarros. También lo hizo el pasado 18 de junio, y ante la Ejecutiva Federal del PSOE, cuando subrayó la "autonomía" del PSN para tomar decisiones sobre el futuro Gobierno de Navarra. Zapatero reconoció aquel día que la tarea "no es fácil", pero defendió que lo que finalmente hagan los socialistas navarros "estará bien hecho". "Los socialistas navarros harán lo mejor para Navarra, para España y para el partido", defendió. Fue además el Comité Federal del PSOE (máximo órgano entre congresos) quien, a instancias de Carlos Chivite, daba luz verde al PSN para liderar el cambio de Gobierno.
La voluntad de los navarros Durante toda la negociación del futuro Gobierno de Navarra, Zapatero ha sido muy crítico con el PP y con UPN, a quienes ha exigido "disculpas" por su "mentiras y acusaciones". Ha sido en este contexto cuando Zapatero ha defendido con mayor énfasis a los socialistas navarros. "La dignidad de los socialistas está por encima del interés político y de poder del PP en Navarra", espetó a Rajoy en el Congreso en el primer pleno tras las elecciones.
De hecho, Zapatero ha tenido que hacer frente a numerosas e injustificadas acusaciones del PP, cuyos líderes han llegado a decir que el presidente del Gobierno había utilizado Navarra como "moneda de cambio", o que el acuerdo con NaBai sería la primera entrega de una "venta a plazos" a ETA. Estas acusaciones tuvieron su punto álgido en la manifestación que UPN organizó el 17 marzo en Pamplona contra el Gobierno central. "Navarra es y será única y exclusivamente lo que los navarros quieran y decidan en el marco de la Constitución y del Amejoramiento del Fuero, y todo lo demás no sirve para nada", reiteró aquellos días. El respeto a la voluntad de los navarros fue además un argumento repetido.
José Blanco ha sido otro de los dirigentes del PSOE que más de cerca ha seguido el devenir de las negociaciones. El secretario de organización socialistas no ha ocultado su preferencia por un gobierno en minoría de UPN ("el acuerdo con NaBai está muy verde" ha repetido), pero siempre ha dicho respetar la autonomía del PSN. "El PSOE respaldará la decisión final que tome el PSN en las negociaciones, que será la mejor decisión para Navarra", dijo Blanco tras la Ejecutiva del 18 de junio. Una posición defendida también por la vicepresidenta De la Vega en varias ocasiones. Apenas tres días después de las elecciones, De la Vega resaltó que deberían ser "los representantes legítimos de los navarros" quienes tomen la decisión sobre los pactos en Navarra. "Respetaremos al 100% sea cual sea la decisión que tomen los socialistas navarros", afirmó.