Pamplona. El Gobierno de Navarra ha reconocido las demandas planteadas en sus alegaciones por los Ayuntamientos y asociaciones afectadas, así como grupos políticos, y acordó ayer abrir un nuevo periodo de información pública del Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal (PSIS) del área de la nueva estación de Tren de Alta Velocidad (TAV), que se plantea en Etxabakoitz, así como del área de la antigua Estación de Tren de Pamplona, promovido por el departamento de obras Públicas, Transportes y Comunicaciones.
El Gobierno argumenta que "debido al interés alegado por algunas entidades y particulares para poder estudiar más detenidamente el Plan", se ha acordado someter de nuevo el expediente por el plazo de un mes más a los trámites simultáneos de información pública y de audiencia a los ayuntamientos cuyos términos quedan afectados por el proyecto. Durante este mes, los afectados podrán presentar por escrito las alegaciones que consideren oportunas.
El objetivo del citado plan es la ordenación urbanística del ámbito en el que se emplazará la nueva estación de tren de alta velocidad de Pamplona, un espacio que está delimitado por el término municipal de Barañáin-río Elorz, el Camino de Santiago y la A-15. Dicho plan afecta a varios términos municipales, en concreto los de Pamplona, Zizur y Cendea de Cizur.
MÚLTIPLES ALEGACIONES Como se recordará, en las últimas semanas (el plazo concluyó el 14 de agosto) han sido decenas las alegaciones presentadas a dicho plan tanto por los ayuntamientos afectados, como por asociaciones, y partidos políticos, así como colectivos ecologistas y de diversa índole. En concreto, el Ayuntamiento de Pamplona solicitaba que la avenida de Aróstegui -que se quiere convertir en una gran vía de cuatro carriles por sentido- amplíe los espacios destinados al peatón, y asimismo, cuestionaba que en dicha calle se rompa la conexión con la Universidad de Navarra. También mostraba sus dudas sobre los accesos al área de San Jorge, sugiriendo ampliar la sección de la avenida de Guipúzcoa, en Cuatrovientos, proponía que las ripas y laderas mantengan su consideración de suelo protegido, o que se cree un lugar de esparcimiento donde Inquinasa.
Por su parte, el grupo municipal Erreniega, de la Cendea de Zizur, solicitaba, entre otras cuestiones, una reordenación de las lindes para que las viviendas no recaigan en su término municipal y los aprovechamientos urbanísticos que le correspondan se localicen en el área de actividades económicas, y el Consistorio vecino, Zizur Mayor, cuestionaba que no se planteen conexiones viarias o peatonales con Zizur, o un tranvía o metro ligero, e instaba a revisar los coeficientes de homogenización previstos para aumentar el porcentaje de VPO que corresponde a los ayuntamientos.
Por su parte, el municipio colindante, Barañáin, ponía en entredicho que, precisamente, su municipio, quede fuera del ámbito, cuando el proyecto incluye una conexión con la localidad, y muy cerca, en Etxabakoitz, se proyectan 1.148 viviendas.