pamplona. La inscripción de un transexual en Larraina, donde los estatutos sólo permiten asociarse a los hombres, ha reabierto el debate sobre discriminación por cuestión de sexo en clubs y sociedades. Los hechos comenzaron hace dos semanas, cuando una persona transexual cumplimentó los trámites para entrar en Larraina, apoyado por un sector de los socios que busca la apertura del club y que se permita la entrada de mujeres. Logró inscribirse, gracias a que en su DNI figura como un hombre, y llegó a utilizar las instalaciones deportivas. A última hora de ayer, fuentes de la Junta Directiva de Larraina señalaron que su solicitud no había sido aceptada. "Se ha comprobado que ha incumplido un artículo de los estatutos, algo completamente ajeno a la cuestión de género", por lo que se le ha enviado una carta en se le solicita la devolución del carné".
"Ella está acostumbrada a abrir camino", señaló uno de los miembros del grupo crítico que prefirió no hacer público su nombre, antes de conocer la decisión de la Junta. "Sabe que no va a ser bienvenida, pero quiere aportar su granito de arena para acabar con la discriminación", aseguró. La persona implicada, que declinó realizar valoraciones y pidió que no fuese identificada, fue inscrita en Larraina hace dos semanas. Aunque únicamente ha acudido a la piscina una vez -el tiempo tampoco ha permitido más-, el reguero de comentarios se amplió rápidamente a todo el club.
Durante su primera jornada en las piscinas, a las que acudió acompañada de varios socios amigos suyos, tan sólo se registraron "expresiones de sorpresa". "Sólo había diez personas, así que no se enteró mucha gente. Alguno dijo que era un escándalo por no pasó a mayores", apuntó uno de los socios descontentos.
De fondo, está la reivindicación de un grupo de miembros de Larraina que a través de esta iniciativa buscan, según sus palabras, "que el club de un paso de apertura hacia la sociedad". "Queremos que sea una piscina mixta, que pueda venir aquí con mi hijo, pero también con mi hija o mi mujer", afirmó uno de los socios partidarios del cambio. Y anunció que ésta no será la única iniciativa encaminada a lograr este objetivo.
"resquicio" Según fuentes de este sector, la opinión mayoritaria de los miembros de la piscina es la de mantenerla como "club atípico", continuando con los mismos estatutos que prohíben la entrada a mujeres. A última hora de ayer, la persona implicada todavía no había recibido formalmente la carta en la que se le solicita devolver su carné. "Ahora tendrán que sumar un nuevo artículo a los estatutos, diciendo que tampoco pueden entrar transexuales", señaló uno de los socios disconformes, quien se mostró convencido de que "la Junta habrá buscado cualquier resquicio para que no entre".