cintruénigo. Tres personas fueron trasladadas al Hospital Reina Sofía de Tudela por los servicios de Cruz Roja en el transcurso de la popular traída de las vacas que tuvo lugar ayer en Cintruénigo. Todos ellos de escasa gravedad. El más grave, L.U.A., de 35 años y vecino de Murchante, recibió un puntazo en el brazo y una contusión en las cervicales. J.Ch.L., de 59 años y vecino de Cintruénigo, sufrió un traumatismo en el brazo y en las costillas, mientras que la joven de 16 años de Corella, R.M.D., fue atendida por un traumatismo cervical al caer de un remolque. Además, otras dos personas debieron ser atendidas en la enfermería de la plaza de toros, F.L.F., de 17 años y de Corella, por un corte en la mano, y el cirbonero de 23 años, A.C.D., que recibió varios puntos en un dedo de la mano derecha. A todo ello hay que añadir otras ocho personas que los servicios de Cruz Roja atendieron debajo del Paretón donde una vaca se quedó hasta que fue remolcada con un tractor e introducida en el camión del ganadero a las 21.00 horas.
Otra de las vaquillas que se fugaron desde un principio no pudo ser capturada ayer, aunque está localizada en el término municipal de Camponuevo (Cintruénigo) donde esta mañana se repetirán los trabajos para atraparla.
Este año la traída de las vacas reunió a miles de personas a lo largo de todo el recorrido. Como novedad el nuevo Ayuntamiento había decidido recortar un pequeño tramo del recorrido dejándolo en unos 900 metros. A su vez estaba previsto la suelta de las reses en dos grupos de cinco.
La salida del primer y único grupo tuvo lugar pasadas las 18.00 horas. Ya en el primer tramo, hasta los puentes sobre el río, las reses trataron de escapar y volvieron al punto de partida, donde, arreadas por los pastores, cuatro pasaron bajo los puentes, y una abandonó el recorrido para volver al río y cruzar al lado opuesto en dirección a la zona de Camponuevo. Otra de las reses se salió del río y enfiló la zona baja del Paretón y el término de Las Espeñas, res que es la que permanece aún huida. Las otras reses llegaron rápidamente a los corrales de la plaza de toros sin crear más problemas.