peralta. Una vaca se convirtió ayer en la protagonista del día en las fiestas de Peralta. En el encierro de las 11.30 horas, la res siguió animada a un corredor que le incitaba desde la puerta del Hostal Atalaya y lo hizo casi literalmente hasta la cocina. La vaca, que fue sacada por dos pastores del rellano de las escaleras, provocó en este incidente un herido y numerosos destrozos en el inmueble. Para completar la pensión, un manso también entró en el hostal para hacer bajar a la vaquilla y fue peor el remedio que la enfermedad, ya que el animal subió hasta el primer piso y tardó un cuarto de hora en salir de él.
Miguel Caballero, pastor y gran aficionado taurino, veía venir el incidente minutos antes. "¡Os va a entrar la vaca!", les gritaba a los dueños del establecimiento, en la calle Ángel Dabán, junto al ayuntamiento. Y así fue. Cuando un mozo la incitó desde dentro, la vaquilla enfiló la puerta y el pastor entró corriendo para detenerla por el rabo. "Me ha subido cuatro escaleras arrastrando. Si coge al hombre que estaba dentro, se lo come. Al final se ha quedado empotrada y no podía salir sola", comentaba ayer el valiente. Cuando el otro pastor, Santiago Pérez, de San Adrián, fue a ayudarle, se aplastó un dedo de la mano y tuvo que ser trasladado al Hospital de Navarra.
Numerosos curiosos se acercaron hasta el Atalaya para comprobar los destrozos de la vaquilla intrusa, de la ganadería de José Arriazu, de Ablitas. Entre los desperfectos había cristales en el suelo, cuadros rotos, una barandilla desencajada, una lámpara rota y las paredes manchadas. Muchos presentes comentaban que este incidente no había pasado nunca y puede que se debiera al hecho de partir el recorrido en dos. Por primera vez, el encierro se dividió en dos tramos con una puerta a la altura del hostal restaurante para que los espectadores y corredores pudiesen disfrutar de más momentos de encierro.
El incidente retrasó la salida de la comparsa de gigantes desde la plaza Principal hasta la iglesia para acompañar a los mayores en su día. Sin embargo, éstos se tomaron el retraso con humor y disfrutaron del espectáculo desde el vallado del encierro.
encierro del puente Ayer no hubo carrera de novillos a las nueve de la mañana, sino que se celebró el primer encierro del Puente de las fiestas, donde las vacas de la ganadería José Arriazu Sada e hijos, de Ablitas, ofrecieron una carrera menos interesante que la del mediodía. La extensa manada corrió a buen trote, junta y algo estirada. En este encierro no se registró parte de heridos y la afluencia de público fue muy notoria.