peralta. Grandes y pequeños han disfrutado estos días con ilusión de los pasacalles de la comparsa de gigantes y cabezudos en las fiestas de Peralta. Ayer era día de despedidas y los vecinos supieron valorar el esfuerzo de los porteadores con sonoros aplausos.
La comparsa, que este año celebra su 60º aniversario, ofreció una actuación especial en la plaza Principal y repasó todo el repertorio de valses. Además, guardó una sorpresa para el final. Los gigantes interpretaron por primera vez un nuevo baile, la Jota Pilindros , donde los cabezudos y las dantzaris de Peralta se sumaron en la copla. Los asistentes recibieron con agrado esta entrañable y original sorpresa.
El Ayuntamiento también se sumó al homenaje imponiendo pañuelos rojos a todos los miembros actuales de la comparsa y a los gaiteros: "El 5 de agosto de 1947, el Ayuntamiento de Peralta acordó la adquisición de cuatro cabezudos y dos gigantes por 7.000 pesetas. Desde entonces, la comparsa ha animado en fiestas las calles, haciendo las delicias de grandes y pequeños. Lleva 60 años de dedicación y queremos agradecerles a todos los que han pasado por ella su esfuerzo", expresaba el concejal Richard Osés.
Los cinco niños que han llevado en estas fiestas los cabezudos esperaban con tristeza el momento de la despedida: "Nos lo hemos pasado muy bien y el año que viene queremos seguir con los cabezudos. Según la edad de los niños les hemos pegado más fuerte o suave. Aunque a muchos les hemos dado miedo, no hemos hecho llorar a nadie", decían entusiasmados.
Tras el baile de Adiós con el corazón , las cuatro figuras grandes bajaron a la altura de los niños para que éstos les pudieran dar un beso de despedida hasta las próximas fiestas. Además, alguno de ellos se desprendió de su chupete, aunque sus padres estaban seguros de que tendrían que comprar otro poco después.