sangüesa. A lcaldesa, concejales, comparsa y charanga participaron ayer en el homenaje a los mayores de Sangüesa. La iglesia de Santiago y la residencia de ancianos fueron los escenarios elegidos para el reconocimiento a los veteranos, del pueblo y a los residentes siguiendo con el programa de actos de las fiestas de San Sebastián. Este año fueron elegidos, en representación del colectivo sangüesino, el matrimonio formado por Jesús Navallas y Daniela Elizalde. Por su parte, Paco Esparza y Petra Suescun recibieron el homenaje en nombre de todos los residentes. La alcaldesa, Eskisabel Suescun, les impuso a los cuatro el pañuelo rojo con el escudo de la ciudad y les hizo entrega, a las mujeres de sendos ramos de flores, así como de un obsequio a cada uno de ellos.
La jornada se completó con la comida popular en el Hotel Yamaguchi, en la que tomaron parte 220 personas, según comentaba Matilde Lacasa, vocal de Horizonte, asociación colaboradora.
Por la tarde, de sol y nubes, nueva cita en la plaza de toros. Lleno total y muy buen ambiente en el coso para disfrutar de la becerrada que, en esta ocasión, corrió a cargo del Club Taurino. Su presidente, Patxi Gómez Nicuesa, fue uno de los quince socios que pisaron arena para torear. Este año, la junta elegida en la asamblea de noviembre, quiso protagonizar la becerrada.
Los jóvenes de la nueva junta son aficionados dispuestos a tirar hacia adelante. A Patxi Gómez, de 30 años, la afición le viene de lejos, de cuando iba siendo muy pequeño al encierro y a la plaza. Su padre, que le llevaba y de quien también heredó nombre y apellido, fue también uno de los tres presidentes que ha tenido el Club Taurino, desde su constitución en 1986.
En la actualidad, el club se compone de unos 200 socios y se ocupan de organizar coloquios, viajes a ferias taurinas, fiestas y alguna capea, antes de las fiestas "para calentar motores".