pamplona. La dirección de Solano, empresa dedicada a la fabricación de suelas de zapato en Aoiz, presentó ayer un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para los 58 trabajadores de la planta. Por su parte, la plantilla rechaza la destrucción de sus puestos de trabajo y reclama el mantenimiento del empleo en Aoiz.
Según explicó a Europa Press José Carlos Ruiz, secretario general de FIA-UGT, con el expediente se ha adjuntado un plan de acompañamiento social, aunque todavía no ha sido analizado por el comité de empresa.
Los trabajadores celebrarán el jueves una rueda de prensa para mostrar su rechazo a esta medida y, previamente, se reunirán en asamblea para explicar a empleados y vecinos de Aoiz "el impacto que puede suponer esto en el pueblo".
"No se puede permitir que un empresario compre una empresa para cerrarla, sin intentar poner medidas para que sea rentable", afirmó José Carlos Ruiz, quien añadió que con esta operación se quiere "que todos los puestos de trabajo desaparezcan". En este sentido, advirtió de que "alguien tendrá que actuar", porque "o se dan unas condiciones que las trabajadores de Solano acepten o el Gobierno de Navarra tendrá que ser quien lo resuelva".
A principios de verano, Nafinco vendió Solano al empresario José Rudiez, que posee otras factorías en Lodosa y adquirió también la planta de Solano en Tánger. El empresario comunicó su intención de despedir a los trabajadores y trasladar la producción a Lodosa. >e.p.