pamplona. El comité de empresa de Onena propuso ayer a la dirección de la compañía negociar el expediente de extinción de los 32 puestos de trabajo para "evitar la salida traumática" de trabajadores, y en concreto, pidió negociar la salida de las personas de 58 años o más, mediante un convenio con la Seguridad Social. Sin embargo, tal y como informó el comité de empresa en un comunicado, la respuesta de la dirección fue que "no es posible por su alto coste económico".
Ante esta situación, la plantilla decidió seguir adelante con la huelga indefinida iniciada ayer, que se mantendrá "hasta que se produzca un cambio de postura o resuelva el expediente la autoridad laboral".
El comité de Onena, fábrica situada en el Valle de Egüés que da empleo a 87 personas, criticó también "la poca implicación del Gobierno de Navarra en este asunto, cuando ha sido la propia Administración, a través de Sodena, la que ha regalado la empresa a este empresario con el dinero de todos los navarros; una empresa que ha pertenecido al 100% al Gobierno de Navarra y a la que ahora se permite la deslocalización a otro territorio".
normativa medioambiental Durante la reunión de ayer, la dirección explicó al comité que la necesaria instalación de un recuperador de disolventes para cumplir con la normativa medioambiental supone el despido de 32 trabajadores, mientras que la alternativa de instalar un incinerador supondría el despido de 50 trabajadores de los 87 actuales.
A estos argumentos, el comité de empresa replicó que "no es creíble ningún planteamiento, cuando hace unos pocos meses, planteaba la inversión de un recuperador de disolventes con una plantilla de 70 trabajadores en el año 2010", es decir, 17 puestos menos que los actuales. El comité afirmó la semana pasada que "no hay razones económicas" que justifiquen el expediente de rescisión de los 32 contratos y aseguró que la intención de la dirección es deshacerse de "trabajadores que normalmente han estado en la pancarta reivindicando". >d.n.