pamplona. Los 89 empleados de la fábrica de Onena tienen hoy una jornada fundamental para el futuro de sus puestos de trabajo, ya que a las 12.00 horas finaliza el plazo para aquellos trabajadores que quieran abandonar voluntariamente la planta a cambio de una indemnización de 50.000 euros. Según las previsiones de la empresa hacen falta 16 voluntarios para que, sumados a las 11 prejubilaciones planteadas, la plantilla final quede recortada en 27 puestos.
Según confirmaron ayer fuentes sindicales, "no va a resultar sencillo" que al menos 16 empleados de la planta de Ibiricu se decidan a abandonar sus puestos de trabajo en las condiciones económicas mencionadas. Ante esta situación, el acuerdo para resolver el conflicto laboral podría demorarse en el tiempo y sería el Departamento de Trabajo el que dictaminara si procede o no la extinción de 27 puestos de trabajo.
Durante la asamblea de trabajadores celebrada ayer la gran mayoría de los empleados de la fábrica mostraron su disconformidad con las condiciones planteadas por la dirección de la empresa y plantearon la necesidad de mantener su posición y no aceptar la oferta de la empresa.
Cabe recordar que los trabajadores de Onena acumulan ya más de dos semanas de huelga indefinida, una circunstancia que vino motivada a finales del mes de septiembre por la presentación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para eliminar, en un principio, 32 de los 89 contratos de la empresa. Onena, que llegó a emplear a 200 trabajadores en los años noventa, se dedica a la fabricación de embalajes flexibles. >ch.o.