pamplona. El parlamentario de Nafarroa Bai Txentxo Jiménez criticó ayer la política industrial que se desarrolla en Navarra y denunció que el Gobierno Foral ha "comprado" la paz social mediante los acuerdos alcanzados con los sindicatos mayoritarios.
Jiménez destacó la situación de crisis y conflicto laboral que se vive en una docena de empresas navarras, entre las que citó a Sysmo, Onena, Solano, Inquinasa o Conservas Ochoa, en las que trabajan unas mil personas.
En este sentido, Jiménez, que es coordinador de Aralar en Navarra, declaró que esta situación se deriva en primer lugar de la reforma laboral de 1997, que permite aprobar expedientes de regulación de empleo por diferentes causas aparte de las "objetivas" relacionadas con la producción. A esta reforma, comentó, se añade la "connivencia clara del Gobierno de Navarra al colaborar en muchos casos de forma descarada en estos expedientes".
Jiménez criticó especialmente la situación creada en la empresa Solano de Aoiz, cuyos trabajadores han vuelto hoy al trabajo tras ser aceptada en asamblea la última propuesta de la dirección de una indemnización de 40 días por año.Al respecto, Jiménez señaló que Nafinco vendió la empresa en junio a un inversor que se comprometió a aplicar un plan de viabilidad, pero, sólo un mes más tarde, presentó un expediente de rescisión de los 58 contratos de la planta de Aoiz, manteniendo la fábrica "rentable" de Tánger.
Además, Jiménez denunció las relaciones laborales "predemocráticas" que a su juicio existen en Navarra, con unos sindicatos, UGT y CCOO, que "se definen como mayoritarios" y que, "a cambio de comportamientos permisivos hacia estas situaciones, reciben lo que reciben".
Por su parte, el parlamentario de Nafarroa Bai y presidente del PNV en Navarra, José Ángel Agirrebengoa, abogó por mejorar el tratamiento a las 2.568 pymes navarras, que suponen el 67,4% del empleo industrial.
Agirrebengoa subrayó que hay una "actitud extremadamente pasiva" por parte del Gobierno de Navarra hacia estas empresas y señaló que, en 2006, la partida de transferencias corrientes para la redacción de planes de viabilidad, dotada con 9.000 euros, no llegó a ejecutarse; la de bonificaciones de créditos, dotada con 52.800 euros, se ejecutó en un 19,7%; y la de anticipos de capital para la elaboración de planes de relanzamiento, dotada con 340.000 euros, tampoco llegó a utilizarse. >d.n.