vitoria. La portavoz del Gobierno vasco, Miren Azkarate, consideró ayer que, si se mantiene la "desproporcionada" sanción impuesta por la Comisión Nacional de la Competencia a BBK, Kutxa, Caja Vital y CAN, "serán los ciudadanos los que la acaben pagando", ya que se trata de unas entidades que "no son estrictamente privadas".
En opinión de Azkarate, "no está nada claro que los acuerdos de colaboración que han podido mantener las cajas hayan tenido o tengan una influencia perniciosa sobre el mercado en general" y "hayan perjudicado a los consumidores o, más concretamente, a los clientes".
En este sentido, dijo que "hay expertos que niegan este extremo" y que "no comparten la conclusión a la que ha llegado la Comisión Nacional de la Competencia". "El mercado financiero en la CAV es de los más competitivos del Estado, los márgenes de intermediación son realmente competitivos y las ratios de competitividad en las cajas son también de las más competitivas del Estado", explicó.
Además, consideró que "la cuantía de la sanción impuesta es desproporcionada" porque "no estamos hablando de unas entidades que sean estrictamente privadas". Por este motivo, "si se mantiene la cuantía serían los ciudadanos los que terminarían pagando la sanción", advirtió. Por último, denunció "que no se haya respetado la adecuada participación que solicitó el Tribunal Vasco de Defensa de la Competencia". >efe