berriozar. El crecimiento demográfico de Huarte empieza a tener reflejo en el cementerio municipal que se ha quedado pequeño para atender las necesidades de un municipio que ya supera los 5.200 habitantes. Hasta ahora los difuntos disfrutaban de un servicio exclusivo de enterramientos en tierra (en concreto, 300 tumbas y 42 panteones), sin embargo la futura ampliación prevista ya contempla la construcción de nuevos nichos y columbarios, un modelo de enterramiento colectivo en el que el Consistorio municipal apuesta por un diseño innovador y un tratamiento más "escultórico", en palabras de su arquitecto Carlos Almagro, asesor técnico municipal. El Ayuntamiento de Huarte ya ha impulsado las obras de crecimiento de su cementerio municipal, un proyecto donde también contempla la remodelación del edificio de vestuarios y un nuevo almacén de usos múltiples. Los trabajos han salido a contratación (procedimiento negociado sin publicidad comunitaria) por un importe de 119.954,19 euros y un plazo de ejecución de 120 días.
El espacio que se amplía comprende 400 metros cuadrados en la margen izquierda del actual camposanto, cerca del nuevo sector de usos terciarios de Urbizcain.
impacto visual La propuesta arquitectónica contempla la creación de cuatro módulos de nichos -cada uno de ellos de cuatro alturas- (de 32, 36, 24 y 20 unidades) que suman un total de 112 nuevas plazas. Por las características del cementerio actual, como un espacio "natural", desde el exterior apenas se vislumbra el cierre y una zona arbolada. Y la estructura propuesta de nichos prefabricados dibuja "cuatro elementos" separados por zonas arboladas que conforman plazas y se adaptan al terreno en forma de trapecio (columnas de 5, 6, 8 y 9 columnas). Se trata de "cajas de acero cortén, color oxidado, más terroso, y que flotan sobre una base de hormigón". Los cuerpos de nichos tendrán acceso por una de las caras y se disponen paralelamente, de espaldas a la entrada y perpendicularmente al pasillo de acceso, buscando el mínimo "impacto visual". Asimismo, se reserva la parte posterior de cada bloque, hasta media altura, para columbarios de incineración. El muro perimetral se resuelve con "placas prefabricadas de hormigón armado en color gris granítico". Y el actual cierre del cementerio, de mampostería, se mantiene en el interior, ya que contribuye a "delimitar las zonas". Para enlazar el ala nueva con el resto del cementerio se mantiene el trazado del camino existente de la urbanización de Urbizcáin aunque se modifica el pavimento. El recorrido principal de acceso a la nueva zona de nichos se realizará sobre el actual camino de la urbanización existente que rodea el cementerio, para lo cual se sustituirá el adoquín actual por hormigón estampado. >a. ibarra