EL multimillonario sultán de Brunei, Hassanal Bolkiah, se ha visto obligado a revelar detalles sobre su lujoso estilo de vida a raíz de una batalla legal librada ante el llamado Privy Council británico (Consejo Privado o secreto), tribunal de última instancia para los países de la Commonwealth.
El monarca más rico del mundo está enfrentado con el llamado príncipe playboy , su hermano menor, Jefri, al que aquél acusa de no haber pagado parte de los 3.000 millones de libras (4.320 millones de euros) fijados en un acuerdo extrajudicial en 2000.
El príncipe Jefri es acusado por el sultán de haberse apropiado de 8.000 millones de libras (11.520 millones de euros) de la Brunei Investment Authority (Autoridad para las Inversiones de Brunei) durante los años noventa, cuando era ministro de Finanzas y estaba al frente de ese organismo.
Jefri ha sido reemplazado al frente de ese Ministerio por el propio sultán, que es al mismo tiempo jefe de Gobierno y ministro de Defensa.
El príncipe y su hermano el sultán llegaron a un acuerdo extrajudicial en el año 2000, pero Jefri se ha visto acusado de incumplir el pacto a la vez que acusa al sultán de haberse quedado con sus propiedades.
Jefri ha apelado contra las acusaciones de malversación de caudales públicos y ha recurrido al Privy Council del Reino Unido por considerar que en Brunei no tiene garantizado un juicio imparcial.
El Privy Council es el tribunal de última instancia del sultanato pese a que se independizó de Gran Bretaña en el año 1984.
Un informe de cincuenta páginas presentado al tribunal revela niveles de gasto asombrosos por parte del sultán.
Entre pagos realizados a amigos y empleados, el sultán abonó 10,4 millones y 9,44 millones de euros a dos de los funcionarios que supervisan sus residencias y 8,4 millones a cada una de sus cinco encargadas de relaciones públicas.
Pagó además 1,8 millones de euros a un instructor de bádminton y 1,79 millones a sus masajistas y acupunturistas, así como 70.049 a los cuidadores de sus aves exóticas.
Según la información de un periódico británico, el sultán transfirió en sólo cuatro años 3.900 millones de libras (5.616 millones de euros) de los fondos públicos a sus cuentas bancarias personales. Esa suma supera en volumen al producto interior bruto del sultanato, un país cuya mayor fortuna es el petróleo.
El sultán, que fue algún tiempo el hombre más rico del mundo, es actualmente el monarca más rico, según la revista Forbes , que le atribuye una fortuna personal de 10.000 millones de libras (14.400 millones de euros).
El sultán está al frente de su país desde 1967, año en el que abdicó su padre, Haji Omar Ali Saifuddin.
De su hermano menor, Jefri, se cuenta que mandó convertir un avión de pasajeros para transportar los caballos utilizados en la práctica de polo y que tiene cepillos para el WC de oro.
Otras de las historias que se cuentan de él y de las que se hace eco The Independent es que solía llevar relojes pornográficos con parejas que copulaban a cada hora.
El Hotel Palace, de Nueva York, es una de las múltiples posesiones del príncipe Jefri, que heredarán sus diecisiete hijos, de edades comprendidas entre los 3 y los 35 años.
El sultán, que gobierna a 375.000 súbditos, vive en un palacio con bóvedas de oro, mayor que el Vaticano, y que tiene 1.788 habitaciones y una sala de banquetes donde pueden tomar asiento 5.000 invitados.