pamplona. Unos 20 trabajadores de la empresa Onena, la mayoría de ellos afectados por la reciente aprobación del Expediente de Regulación de Empleo para la planta del Valle de Egüés, están imputados por un supuesto delito de coacciones y deberán acudir a declarar el próximo 4 de diciembre al Juzgado de Instrucción nº3 de Pamplona.
Los hechos se remontan al pasado 26 de septiembre de 2007, cuando cuatro de los cinco miembros del comité de empresa fueron detenidos por la Guardia Civil después de que impidieran la salida de productos de trabajo de la planta de Ibiricu. Los sindicalistas, pertenecientes a UGT, CCOO, ELA y LAB, pasaron algo más de una hora en la comandancia de Pamplona, donde se tramitó la denuncia por coacción.
Los imputados "están obligados a comparecer" bajo multa de entre 200 a 5.000 euros en el caso de que no se presenten, según les notificó el propio juzgado. "La gran mayoría de los imputados ya ha salido de la empresa al verse afectada por el expediente de regulación", concretaron fuentes sindicales. Cabe recordar que la plantilla aprobó la última semana del mes de octubre, tras permanecer un mes en huelga, el expediente de extinción de 27 contratos. El expediente, según fuentes sindicales, contempla 16 bajas voluntarias incentivadas y 11 prejubilaciones. >ch.o.