pamplona. La conexión "navarrocatalana" que hace casi dos años fusionó a Andreu Buenafuente con Mikel Urmeneta para crear el proyecto solidario Cromosomos aterrizó ayer en Pamplona. Y lo hizo con el fin de presentar la segunda colección de esta marca solidaria de camisetas cuyos beneficios recaerán en la Fundación Gaztelan, entidad sin ánimo de lucro que desde hace 20 años trabaja para facilitar la incorporación social de personas en situación o riesgo de exclusión a través de la inserción laboral. "Cromosomos es de lo más bonito que hago, un placer íntimo que ni se paga ni se vende. El venir a Pamplona para apoyar una buena causa, estar con esta gente, comer bien... es un momento agradable y un privilegio. No le veo problema por ningún lado ", confesó el presentador, ataviado con la camiseta que él mismo ha diseñado, durante la presentación del proyecto.
Para diseñar esta segunda colección se ha contado con el ilustrador Juanjo Sáez , que ha diseñado Dinero para los pobres , la pintora Eva Armisen creadora de Tu perro guardián y el propio Buenafuente, que ha dibujado Esperanza . Tres camisetas solidarias que se suman a las que anteriormente firmaron Silvia Prada, Paco Mir, Jose Corbacho, Pablo Carbonell y Mikel Urmeneta. Los beneficios recaudados con la venta de la primera remesa (14.000 euros) se destinaron a Arrels Fundació, una asociación de Barcelona que dedica su tiempo y esfuerzo a colaborar con las personas sin hogar. "En aquella ocasión fueron los de la productora de El Terrat quienes se decantaron por este colectivo. Y una vez que conseguimos los ingresos suficientes decidimos cambiar y ya que la primera había sido catalana elegimos una de aquí", explicó Urmeneta.
¿Por qué la Fundación Gaztelan? El dibujante de Kukuxumusu reconoció que no tenían una razón definitiva. "Hay mucha gente haciendo cosas acojonantes pero los años de trabajo de este colectivo, su fiabilidad y su labor nos llevaron a decidirnos por ella", apuntó Urmeneta. Una decisión que supuso "una alegría inesperada", según indicó Amaia Campión, coordinadora del colectivo, ya que "supone una ayuda económica y nos permite entrar en un nuevo espacio para que nos conozcan. Quizá no se queden sólo con la camiseta y decidan colaborar de otra forma".
La Fundación Gaztelan, donde colaboran más de 50 personas (20 en los servicios centrales, 26 en Transforma y 14 en casas amigas), ofrece servicios de inserción sociolaboral; acciones de formación, captación de profesiones básicas y dirigidas a generación de empleo. Asimismo, trabaja en la creación de empresas de economía solidaria y el fortalecimiento del tejido social.
rechazar prejuicios Buenafuente conocía la existencia de iniciativas de este estilo en el mundo y pensó: "¿por qué no lo vamos a hacer aquí?". Transmitió su idea a Urmeneta, "porque es el mejor dibujante de camisetas" y "me escuchó que no es poco". En su opinión, este proyecto ha sido "lo más fácil y lo más gratificante. Es sincero y sin estridencias" y destacó de él algo muy importante: "rechaza ciertos prejuicios como que la gente del espectáculo no tenemos sensibilidad con estos campos y que estas asociaciones sin ánimo de lucro tienen dificultades de comunicación. Hemos unido estos campos sin complejos". Por su parte, Urmeneta dijo que "nos divertimos, dibujamos y de paso ayudamos a causas que merecen la pena. Ojalá tenga mucho recorrido". Ojalá.