pamplona. La Asociación de Personas Sordas de Navarra (Asorna) continúa esta semana con la celebración de su 50º aniversario y, así, para el próximo sábado, 1 de diciembre, ha organizado un doble espectáculo compuesto por tres monólogos de humor y una función teatral accesibles para todos los públicos. Y es que, a diferencia de lo que suele ocurrir con las obras adaptadas, en esta ocasión, el entretenimiento llegará de la mano de una compañía de oyentes, Uyu-yui, que presta especial atención al público con discapacidad auditiva, integrando a la intérprete de signos en la representación.
"No hay ninguna otra asociación de discapacitados que, como ésta, lleve tantos años trabajando en Navarra así que todo lo que podamos hacer para que su aniversario tenga el brillo que se merece es importante, sin reparar en gastos y horarios", apuntó ayer José Mª Casado, presidente de la Asociación Retina Navarra, colectivo que ha prestado a Asorna la experiencia que ha acumulado desde 2001 en el ámbito del ocio adaptado. Apoyo que el presidente de la asociación cincuentenaria, José Manuel Camarero, quiso agradecer, lo mismo que las ayudas de Bienestar Social a este cumpleaños cuya celebración quieren ahora compartir con el resto de los navarros a través de un montaje escénico que pretende reunir en la misma sala a espectadores de toda condición, con o sin discapacidad.
Así, tal y como explicó la actriz Raquel Rodríguez la propuesta del grupo bilbaíno Uyu-yui, nacido en 2005 como taller de teatro, se estrenó en 2006 como "una obra musical normal". Sin embargo, "por mi condición de intérprete de la lengua de signos nos planteamos que, quizá, podíamos hacer algo que rompiera las barreras de comunicación que impiden que mucha gente pueda ir al teatro". Y, aunque al principio no fue sencillo, "porque mucha gente de la profesión nos decía que las coreografías y las canciones no se podían hacer accesibles", las tres directoras de la compañía, Maitane Zalduegi, Itziar Lazkano y Gurutze Beitia, siguieron en su empeño hasta dar con la fórmula que esta semana podrá verse en Pamplona. Una fórmula basada en un principio fundamental: "Lo más importante era que el intérprete, en este caso yo, no quedara al margen de la función, a un lado y vestida de negro como suele ser lo habitual, sino que interviniese en lo que sucedía en escena", abundó Rodríguez, a la que su doble condición le ha beneficiado. "Yo ya estaba en la compañía antes de que decidiéramos hacer esto, de manera que conozco a todos los actores y tenemos la confianza suficiente para colocarme pegada a ellos e ir interpretando lo que dicen". En este sentido, su presencia sobre el escenario "se ha trabajado mucho", con especial atención al movimiento, el ritmo de las coreografías al compás de la lengua de signos, la actitud corporal, el vestuario, etcétera. Además, todos los actores, 18 en total, "ponen en práctica en algún momento la lengua de signos".
Respecto a la función, después de los tres monólogos introductorios, se pondrá en escena Crímenes ejemplares , un espectáculo musical basado en textos de Max Aub en el que 18 asesinos confesos explican las razones que les llevaron a acabar con sus víctimas. "Nosotros la hemos suavizado un poco y hemos optado por una línea más cómica para llegar a públicos de todas las edades", dijo Rodríguez, para la que el argumento es fácilmente inteligible, "ya que habla del modo en que bondad y maldad conviven en cualquier persona".
Las entradas para asistir a esta doble sesión cuestan 5 euros y, como recordó José Mª Casado, su adquisición supondrá un importante repaldo a la labor de las asociaciones de discapacitados que trabajan en Navarra. Es más, insistió, "cada vez se nos tiene más en cuenta, pero siempre podemos llegar más lejos, y para nosotros es importante que la sociedad sepa que los discapacitados somos ciudadanos capacitados para actuar en la sociedad".