MADRID. El Pleno del Congreso volvió a dejar ayer solo al PP, por tercera vez desde que ETA rompiera el alto el fuego, en su intento de revocar la resolución parlamentaria que permite al Gobierno dialogar con la banda terrorista si abandona la violencia.
El resto de los grupos parlamentarios -es decir, el PSOE y la totalidad de las minorías de la Cámara- negó dar su apoyo a una iniciativa que consideran "electoralista" y que, además, sitúa al PP como partido sin "sentido de Estado" y sin vocación de ser alternativa de Gobierno.
Por tanto, la proposición no de ley del grupo popular fue rechazada al obtener 139 votos a favor, los de sus propios diputados, y 185 en contra.
"CERRAR LA PUERTA" El portavoz del grupo del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, fue el encargado de defender ante el Pleno de la Cámara Baja una medida que por tercera vez desde que ETA rompiera el alto el fuego en junio de este año debían discutir los diputados.
Zaplana afirmó que mantener la vigencia de aquella resolución, aprobada en el Congreso en mayo de 2005, supone "dar esperanzas a los terroristas" y hacer saber a ETA que "puede seguir matando sin que se evite la negociación".
Tras considerar que los grupos que votaron a favor de la resolución han de ayudar ahora a retirarla para dejar claro a ETA que "no tiene expectativas", Zaplana aseguró que conservar vigente dicho mandato parlamentario significaría decir a los terroristas que el Estado de derecho estaría "dispuesto a ceder". "Ahora es el momento de cerrar una puerta que nunca debió abrirse", remarcó Zaplana.
El portavoz popular, en este sentido, hizo un llamamiento al PSOE para que no siga confiando en la negociación con ETA y, en consecuencia, recupere la unidad en materia antiterrorista.
A su juicio, "ETA no quiere dejar las armas" ni "va a renunciar a ninguno de los objetivos por los que ha estado matando".
DESGASTAR AL GOBIERNO La diputada del PSOE Arantza Mendizábal fue la encargada de dar réplica a Zaplana. Mendizábal, para quien la iniciativa del PP encaja en su estrategia electoral de "desgaste del Gobierno", destacó que la resolución, ante todo, "habla de la fortaleza del Estado de Derecho", ya que indica a ETA que "tiene un sólo destino: disolverse y deponer las armas".
El Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, por tanto, ha hecho "lo que tenía que hacer" y "lo que debe hacer cualquier Gobierno". Además, Mendizábal destacó que bajo el mandato socialista se ha detenido a 356 terroristas. "Nunca hubo una legislatura con tanta eficacia antiterrorista", valoró. "ETA está ahora más débil y el Estado más fuerte".
El diputado de CiU Josep María Guinart descartó dar su respaldo a la iniciativa del PP porque con ella quiere erigirse en "único defensor" de la lucha contra el terrorismo, algo que a su juicio tiene "fines electoralistas".
También dijo que el PP, gracias a dicha estrategia, pierde "sentido de Estado", una consideración con la que coincidieron el presidente de ERC en el Congreso, Agustí Cerdá, y el diputado del PNV Emilio Olabarría.
Para el primero, el grupo "popular" aviva el miedo para conseguir un "puñado de votos", y para el segundo, el PP pretende "hipotecar el futuro de esperanza de paz por réditos electorales".
Además, Cerdá preguntó a Zaplana: "¿Si tuviera la posibilidad de acabar con ETA por la vía dialogada, lo dejaría de hacer?".
El presidente del grupo de IU-ICV, Gaspar Llamazares, señaló que el PP concibe la política antiterrorista como "política partidista" y que, al presentar a debate la iniciativa, incurre en una estrategia que "no es de partido ni institucional, ni de Gobierno". "Los dirigentes del PP no son de fiar", apostilló.
El diputado del BNG Francisco Rodríguez, por su parte, defendió la contundencia con la que ha actuado el Ejecutivo contra el terrorismo. >D.N./AGENCIAS